En medio de la crisis institucional fulminante que sufre Paraguay, el presidente Santiago Peña quedó ayer bajo prisión preventiva, acusado de ser responsable de la debacle bancaria que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos. El vicepresidente, Pedro Alliana, asumió el cargo para completar el mandato constitucional hasta agosto de 2028.
“El juzgado ha determinado decretar la prisión preventiva”, declaró anoche el juez Humberto Otazu al término de una audiencia con Peña y su abogado, e informó que el exmandatario cumplirá la medida en el Regimiento Escolta Presidencial en Asunción.
Peña, del conservador Partido Colorado, fue imputado por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio, en una investigación sobre irregularidades en Ueno Bank, entidad de cuyo grupo controlador fue accionista hasta 2025. La Fiscalía había solicitado su prisión preventiva y la inhibición de sus bienes.
El expresidente fue detenido el viernes en su residencia de Asunción, menos de una hora después de haber sido destituido en un acelerado juicio político en el Senado. El hecho de que los legisladores no le aceptaran la renuncia implicó un golpe importante para Peña. Si lo hubieran hecho, le hubiesen permitido conservar los fueros al convertirlo en senador vitalicio, medida que corresponde a todo mandatario que deja el cargo.
Abandonado por su propio partido, Peña tuvo que enfrentar el dictamen de la Justicia. Este sábado fue trasladado a la Fiscalía General para declarar por presunta vinculación con el escándalo del Ueno Bank, que desató protestas masivas de ahorristas. Sin esposas, vestido con una camisa blanca y un pantalón azul, el exmandatario ingresó al edificio de la fiscalía cerca de las 11. Cuatro horas más tarde se conoció la imputación formal por su responsabilidad en el fraude financiero del principal banco digital del país.
La fiscalía solicitó la prisión preventiva y la inhibición de bienes para Peña y para el expresidente del Banco Central de Paraguay (BCP), Carlos Carvallo que fue imputado por los mismos delitos y el de producción inmediata de documentos públicos de contenido falso.
El ex titular de la entidad de política monetaria se presentó en la justicia tras permanecer con paradero desconocido por casi 24 horas.
El presidente destituido y el funcionario del BCP mantenían vínculos con Banco Ueno y están acusados de beneficiarlo con decisiones regulatorias y depósitos de fondos públicos, entre ellos los del Instituto de Previsión Social (IPS).
Nuevas autoridades. Pedro Alliana y el senador del Partido Colorado, Antonio Barrios, juraron como presidente y vice respectivamente el viernes por la noche, tras la destitución. Ambos estarán al frente de la jefatura de Estado hasta 15 de agosto de 2028.
El nuevo presidente trató de calmar a los ahorristas afectados. “No los vamos a dejar solos”, dijo, y aseguró que impulsará un “gobierno presente” y que “no habrá excusas para los errores”.
Ueno Bank funcionaba como el principal banco digital de Paraguay. El lunes, el Banco Central lo intervino luego de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50%. La suspensión de sus operaciones habituales generó una enorme preocupación entre los clientes, que sufrieron una especie de “corralito”.
El problema adquirió rápidamente dimensión política cuando trascendió que el banco tenía vínculos con Peña y su entorno. Además, varias instituciones públicas habían colocado allí importantes sumas de dinero, entre ellas el Instituto de Previsión Social (IPS), que administra los recursos del sistema previsional, y empresas públicas de la envergadura de Yacyretá e Itaipú.
El caso del IPS es uno de los aspectos más sensibles. Unos 32.000 jubilados cobraban sus haberes a través de Ueno Bank. En las últimas horas, la nueva autoridad del Banco Central anunció que jubilaciones y aguinaldos se abonarán en cuentas de otras entidades, designadas automáticamente, antes del 17 de noviembre.
Según la entidad, ya se han efectuado desembolsos a 1.196.000 cuentas, por un monto aproximado de 160 millones de dólares. Además, a través de la red social X, se garantizó el pago total de haberes y aguinaldos para todos los jubilados del IPS. Por su parte, el Banco Central dio a conocer el listado de las entidades bancarias que mantendrán sus puertas abiertas durante el fin de semana.
Esta crisis política en Paraguay recuerda la del 2012, cuando el Senado removió del cargo al entonces mandatario Fernando Lugo bajo la imputación de “mal desempeño de sus funciones”.