El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves, acorralado por la crisis financiera desatada tras la intervención de Ueno Bank y el avance de un pedido de juicio político en su contra.

La decisión llegó después de que los principales referentes del oficialista Partido Colorado, entre ellos su líder, Horacio Cartes, le retiraran el respaldo.

Tras una primera sesión fallida de la Bicameral encargada de decidir el futuro del presidente, el Senado retomó la sesión. Se espera que el presidente se presente durante esta jornada para plantear su defensa frente al inicio del juicio político en su contra.

El pedido de juicio político contra el presidente, avanzó durante la tarde del jueves en la Cámara Baja y terminó por reunir el respaldo de los legisladores oficialistas y opositores. En una primera instancia no se alcanzó el quórum necesario para sesionar, pero horas más tarde los legisladores volvieron al recinto, donde fijaron autoridades para iniciar el procedimiento que continuará durante la jornada de hoy.

Jornada violenta.
Mientras el pleno debatía, decenas de ahorristas y empleados de Ueno Bank, protestaron frente al Congreso para exigir que el juicio político avance, ante el temor de que la dimisión del presidente sea aceptada y se convierta en senador vitalicio, imposibilitando que la justicia lo juzgue.

Mientras crecían los disturbios, Peña pidió preservar “la calma y la paz”. “El reclamo de la ciudadanía merece ser escuchado y atendido con respeto, información clara y acciones concretas”, agregó.

No se va del país. “Ante la continuidad del juicio político, me presentaré y ejerceré mi derecho a la defensa”, escribió el mandatario en X, minutos antes de que se reanudara la sesión, y aseguró que “la ciudadanía merece conocer la verdad, sin encubrimientos y sin que nadie esté por encima de la ley”.

“Adopto esta decisión en uno de los momentos más difíciles de mi vida, con plena conciencia de su gravedad y con la convicción de que la República debe estar siempre por encima de cualquier persona o circunstancia”, expresó Peña en la carta dirigida al presidente del Congreso Nacional, Basilio Núñez.

La crisis estalló el martes, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) inició el procedimiento de intervención de Ueno Bank, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido. La entidad tenía cerca de 2,9 millones de clientes y la medida dejó a sus depositantes sin acceso inmediato a sus fondos.

Las restricciones para acceder a los ahorros provocaron protestas en Asunción este martes y miércoles, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. La Policía utilizó gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar las concentraciones.

En un intento por contener la crisis, Peña pidió la renuncia del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, quien dejó su cargo el martes. Al día siguiente, promulgó la Ley 7745, que habilitó un anticipo de hasta 40 salarios mínimos por depositante y estableció un plazo para iniciar y completar los pagos. También suspendió su viaje a España, donde tenía previsto participar de una cumbre internacional.
Sin embargo, las medidas no alcanzaron para contener el costo político del escándalo.

Ueno Bank. El vínculo del mandatario con el grupo empresarial que controlaba el banco quedó bajo el escrutinio público y se convirtió en uno de los principales cuestionamientos políticos.

Peña había declarado en 2023 acciones de Ueno Holding por cerca de un millón de dólares y un bono de ITTI S.A.E.C.A. por unos 50.000 dólares. La información publicada sobre su patrimonio señalaba que el mandatario se desprendió de su participación accionaria en 2025.

La intervención también afectó fondos de organismos estatales, entre ellos el Instituto de Previsión Social (IPS), que tenía sus depósitos en la entidad. La magnitud de esos fondos y las condiciones en que fueron colocados forman parte de los cuestionamientos que enfrenta el Gobierno.

La acusación contra Peña incluye cuestionamientos por su vinculación con Ueno Holding, la concentración de fondos públicos en la entidad y las decisiones adoptadas durante su gestión.

En su carta de renuncia, Peña sostuvo que la prioridad debía ser proteger a los ahorristas. “Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República; ninguna persona está por encima del Paraguay”, escribió. También pidió que se garantice la devolución de los depósitos.

Peña anunció que se presentará ante el Congreso para ejercer su derecho a defensa en el juicio político. Por ahora, el mandatario continúa en el cargo, mientras el Senado deberá resolver la continuidad del proceso de destitución.