A 32 años del ataque

Causa AMIA: procesaron a ocho iraníes y libaneses y avanza el juicio en ausencia

Lo dispuso el juez federal Daniel Rafecas. Son los acusados de participar en la organización y ejecución del atentado contra la sede de la AMIA. Además, el magistrado dispuso embargos por US$500 millones para cada uno.

Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) Foto: Agencia NA

El juez federal Daniel Rafecas procesó a ocho ciudadanos iraníes y libaneses acusados de participar en la organización y ejecución del atentado contra la sede de la AMIA y dispuso embargos por US$500 millones para cada uno.

La resolución, de más de 600 páginas, fue dictada mediante el régimen de juicio en ausencia establecido por la ley 27.784, que permitió avanzar en el proceso pese a que los acusados permanecen prófugos en el extranjero.

Daniel Rafecas

Según la reconstrucción incluida en el fallo, la decisión de cometer el atentado a la AMIA fue adoptada en agosto de 1993 por las máximas instancias del régimen iraní y encomendada a Hezbollah, que organizó su ejecución mediante una red de apoyo regional y local con base en la Triple Frontera.

Rafecas procesó como autores mediatos del atentado a la AMIA a Ali Fallahijan, entonces ministro de Inteligencia iraní; Ali Velayati, entonces ministro de Relaciones Exteriores; Mohsen Rezai, quien era comandante de la Guardia Revolucionaria iraní, y Ahmad Vahidi, comandante de la fuerza Al Quds.

Como cómplices necesarios del atentado a la AMIA fueron procesados Hadi Soleimanpour, ex embajador de Irán en la Argentina; Mohsen Rabbani, quien se desempeñaba como consejero cultural de la Embajada iraní, y Ahmad Asghari, señalado como agente de inteligencia de la Guardia Revolucionaria.

También fue procesado Salman Raouf Salman, también identificado como Samuel El Reda, agente libanés de Hezbollah, a quien el magistrado atribuyó la coordinación de la etapa final del atentado.

De acuerdo con la resolución, los responsables compraron una camioneta Renault Trafic utilizada en el atentado a la AMIA el 10 de julio de 1994, la acondicionaron y cargaron con 300 kilos de amonal y TNT. El vehículo fue utilizado el 18 de julio para perpetrar el ataque, que provocó 85 muertes, 151 heridos y graves daños materiales.

Los hechos fueron considerados como homicidios y lesiones reiteradas por el atentado a la AMIA, agravados por odio racial o religioso y por el uso de un medio capaz de causar peligro común, además de daño agravado por motivos discriminatorios.

Rafecas calificó además el atentado como un crimen de lesa humanidad y lo encuadró también en la figura de genocidio en los términos del Derecho internacional.

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El juez dispuso la falta de mérito de Abdallah Salman y Hussein Mouzannar. Tampoco trató la situación del líder supremo iraní Alí Khamenei, del líder de Hezbollah Imad Mughniyeh ni de Ali Hussein Abdallah debido a que, según la resolución, fallecieron en 2026, 2008 y 2020, respectivamente.

La resolución podrá ser apelada por la Defensa Oficial y, en caso de quedar confirmada por las instancias superiores, el juzgado deberá correr vista a las partes para avanzar hacia el eventual juicio oral y público por el atentado a la AMIA bajo el régimen de juicio en ausencia.

Cómo se preparó el atentado contra la AMIA

La resolución reconstruyó además el recorrido de la camioneta Renault Trafic utilizada en el atentado a la AMIA. Según Rafecas, fue comprada el domingo 10 de julio de 1994, acondicionada y cargada con 300 kilos de amonal y TNT. El viernes 15, alrededor de las 18, fue dejada preparada en un estacionamiento público ubicado a cuatro cuadras de la AMIA, donde permaneció hasta la mañana del 18 de julio.

El mecanismo de juicio en ausencia en la causa AMIA permitió que la decisión de los acusados de permanecer prófugos en el extranjero dejara de ser un impedimento para analizar las pruebas y resolver su situación procesal. El procedimiento garantiza la intervención de un defensor y las demás garantías del debido proceso.

El fallo también sostuvo que el ataque estuvo vinculado con un segundo atentado contra la comunidad judía en Panamá, ocurrido al día siguiente. Un pasajero suicida hizo explotar un avión de línea y provocó la muerte de sus tres tripulantes y 17 pasajeros, 12 de ellos integrantes de la colectividad judía panameña.

Según la resolución, cuatro días después ambos ataques fueron reivindicados conjuntamente por Hezbollah desde El Líbano mediante la denominación de cobertura “Ansar Allah”. La investigación también derivó en una posible conexión con el atentado contra la Embajada de Israel en 1992.

A partir del dictamen de la UFI AMIA, Rafecas resolvió darle intervención a la Corte Suprema por la posible conexidad entre los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel. La Fiscalía sostiene que ambos ataques habrían sido ejecutados por Hezbollah.

El procesamiento todavía puede ser apelado por la Defensa Oficial a cargo de Hernán Silva. Si queda firme, el juzgado deberá dar intervención a la Fiscalía, las querellas y la defensa para avanzar hacia el auto de elevación a juicio oral y público por el atentado a la AMIA ante uno de los Tribunales Orales en lo Criminal Federal de la Capital.

Desde la Justicia destacaron que el procesamiento de los ocho acusados por el atentado a la AMIA representa un avance en una causa que lleva más de tres décadas sin llegar a un juicio oral. El nuevo régimen de juicio en ausencia para los acusados prófugos permitió que el expediente avance pese a que los imputados permanecen fuera del país.

La resolución abre ahora el camino hacia un eventual juicio oral por el atentado a la AMIA, que deberá atravesar las instancias de apelación correspondientes antes de su elevación a un tribunal oral. El proceso busca avanzar en la determinación de responsabilidades por el ataque que dejó 85 víctimas fatales y 151 heridos.

RG