La crisis bancaria de Paraguay abrió un debate que trasciende las pérdidas económicas y las responsabilidades políticas. Uno de los principales interrogantes es cómo puede afectar la confianza de los ciudadanos en el sistema financiero, especialmente en países latinoamericanos donde la informalidad continúa siendo un problema estructural. Durante la entrevista, Santiago Llull puso en perspectiva el episodio al compararlo con otras quiebras bancarias de la región. Mencionó el caso del Banco Máster, en Brasil, y recordó antecedentes argentinos como los bancos Mayo y Patricios.

El especialista señaló que existen diferencias entre una quiebra bancaria convencional y un episodio que también involucra cuestionamientos políticos e institucionales. “No es un impacto económico solamente”, expresó en Ronda de Economistas (RDEco), al referirse a las consecuencias que pueden extenderse más allá de la entidad involucrada.

La pérdida de confianza amenaza los avances en bancarización

Solange Finkelsztein incorporó otra dimensión al análisis: las dificultades que puede generar una crisis de reputación para incorporar nuevos usuarios al sistema financiero.

La economista explicó que, en países donde la informalidad tiene un peso importante, conseguir que los ciudadanos depositen sus ingresos en una entidad bancaria representa un desafío significativo. “Traer a un ahorrista, es decir, crear nuevas cuentas bancarias, es realmente un desafío”, sostuvo.

Desde la perspectiva de la economía conductual, Finkelsztein explicó que el temor de quienes cobran sus salarios y deben decidir dónde depositar su dinero puede incrementarse frente a episodios de irregularidades financieras.

“Esta crisis de reputación, esta crisis institucional, trae efectos muy relevantes en economías donde la informalidad y el miedo justamente a entrar a un sistema bancarizado vuelven otra vez a estar en primer plano”, advirtió.

La especialista también destacó que la bancarización ofrece ventajas importantes para la población, pero consideró que la pérdida de credibilidad puede convertirse en un obstáculo para profundizar ese proceso.

Digitalización bancaria: los desafíos para Argentina y la región

Durante el intercambio también se puso el foco en el crecimiento que había conseguido la entidad paraguaya antes de su crisis. La cantidad de clientes alcanzada abrió interrogantes sobre las razones de su expansión y las innovaciones que pudo haber incorporado. “Nadie junta tres millones de clientes de casualidad”, planteó Llull, al destacar que el banco probablemente había conseguido avances frente a sus competidores en materia tecnológica y de digitalización.

El especialista señaló que uno de los aspectos que merece analizarse es la posibilidad de ofrecer servicios financieros digitales sin obligar a los usuarios a trasladarse hasta una sucursal. “Habrá tenido algún avance sobre sus competidores en el plano tecnológico, en el plano de digitalizar en lugar de mandar a la gente a la sucursal”, expresó.