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RDEsc: Un antiguo libro sobre los Romanov que marcó la obra de Alina Mazzaferro

La escritora contó en Ronda de Escritores (RDEsc) cómo la herencia de su familia, sus primeras lecturas y el inesperado hallazgo de una autobiografía de María Pavlovna consolidaron su fascinación por Rusia.

Alina Mazzaferro, escritora. Foto: reperfilar.

La literatura y la historia rusa ocupan un lugar central en la obra de Alina Mazzaferro, pero esa fascinación comenzó mucho antes de convertirse en materia literaria. En +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, la escritora explicó a Osvaldo Quiroga que su relación con Rusia está profundamente vinculada con su historia familiar.

“Soy hija de inmigrantes, como todos los hijos de inmigrantes tenemos un lazo invisible que nos une con esa nación que está muy lejos, pero al mismo tiempo la sentimos cerca”, señaló. Esa conexión estuvo presente desde su infancia a través de las costumbres, el idioma y los objetos conservados por su familia.

Una infancia rodeada de tradiciones rusas

Mazzaferro recordó una casa atravesada por elementos que mantenían vivo ese vínculo con el país de sus antepasados. “Nos criamos en una casa donde estaban las comidas rusas, escuchábamos el lenguaje, mi abuela tenía un samovar que tenía las matryoshkas con las que yo jugaba”, contó.

Ese universo doméstico despertó una curiosidad que posteriormente se extendió hacia la historia y la literatura. Rusia dejó así de ser solamente un origen familiar lejano para convertirse en un territorio que la autora buscaría conocer y reconstruir.

Tolstói y las primeras lecturas

La literatura rusa también acompañó su adolescencia y profundizó aquella relación. Durante la entrevista, Quiroga recordó la importancia que autores como Fiódor Dostoyevski, León Tolstói y Antón Chéjov tuvieron históricamente entre los lectores argentinos.

Mazzaferro evocó particularmente su vínculo con Ana Karenina. “Yo me crié con Ana Karenina también, de la adolescencia pegada abajo de la almohada”, recordó al explicar el lugar que aquellas obras tuvieron en su formación.

El libro que encontró en una librería porteña

Más de dos décadas atrás, esa fascinación sumó un nuevo capítulo cuando encontró un ejemplar antiguo en el fondo de una librería de Buenos Aires. El volumen estaba cosido a mano, conservaba sus páginas sin cortar y llevaba en la tapa el águila bicéfala asociada con la familia imperial rusa.

“Lo reconocí inmediatamente porque es el símbolo de los Romanov, entonces lo llevé a casa”, relató. Al revisar aquel libro escrito en francés, descubrió que se trataba de la autobiografía de la Gran Duquesa María Pavlovna.

Una puerta hacia la historia de los Romanov

El hallazgo le permitió acercarse a una figura de la familia imperial que no tenía la misma presencia popular que otros integrantes de los Romanov. María Pavlovna pertenecía al universo familiar del zar y de las princesas que quedarían posteriormente asociadas a uno de los episodios más conocidos de la historia rusa.

Aquel ejemplar terminó funcionando como una nueva puerta hacia un mundo que Mazzaferro conocía desde niña a través de relatos, objetos y lecturas. La memoria familiar, la literatura y la historia de los Romanov terminaron confluyendo así en una fascinación que luego trasladaría a su propia producción literaria.