Claudio Martínez advirtió en QR! sobre los riesgos de la inteligencia artificial: “La Argentina va a estar entregando su futuro”
En el programa de Perfil+, el periodista y analista explicó por qué la soberanía tecnológica va más allá de la infraestructura y los centros de datos. También cuestionó el alineamiento del Gobierno de Javier Milei con Estados Unidos y planteó que el control de los algoritmos y de los sistemas de inteligencia artificial es clave para la autonomía del país.
El periodista y analista Claudio Martínez advirtió sobre los riesgos que enfrenta la Argentina si no desarrolla una estrategia propia de soberanía tecnológica frente al avance de la inteligencia artificial. Durante su participación en QR! de Perfil+, sostuvo que la dependencia de otros países no solo compromete la infraestructura tecnológica, sino también la capacidad de interpretar la realidad y construir conocimiento.
“Si nuestro país, si la Argentina no controla su soberanía tecnológica, va a estar entregando algo mucho más complejo todavía que el territorio, va a estar entregando su futuro, va a estar entregando la interpretación del mundo que tenemos los argentinos”, afirmó Martínez durante el programa.
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Su análisis partió del debate sobre la soberanía nacional y las declaraciones del presidente Javier Milei en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Allí, el mandatario se refirió tanto al reclamo argentino por las Islas Malvinas como al desarrollo de la inteligencia artificial y la disputa geopolítica por el liderazgo tecnológico.
Claudio Martínez cuestionó el alineamiento tecnológico de Javier Milei con Estados Unidos
Martínez diferenció las declaraciones de Milei sobre la soberanía territorial argentina de su postura respecto de la inteligencia artificial. En particular, se refirió al respaldo del Presidente a que Occidente lidere el desarrollo de esta tecnología de acuerdo con determinados valores y a su coincidencia con la visión de Donald Trump.
“Lo que está diciendo Milei es que está entregando la soberanía tecnológica argentina a los planes del gobierno de Donald Trump”, sostuvo el periodista.
En ese marco, también mencionó el acuerdo internacional conocido como Pax Silica, al que se refirió como parte de una estrategia para garantizar el suministro de insumos críticos destinados al desarrollo de la inteligencia artificial. Según su interpretación, la participación argentina en ese esquema plantea interrogantes sobre el papel que tendrá el país en la cadena tecnológica global y sobre el uso de sus recursos naturales.
Para Martínez, el debate no se limita a la relación con Estados Unidos. También involucra las decisiones del Gobierno sobre el financiamiento de la ciencia, las universidades y la investigación, áreas que consideró fundamentales para construir capacidades tecnológicas propias.
Las cuatro dimensiones de la soberanía tecnológica
Durante el programa, Martínez explicó que la soberanía tecnológica abarca distintas dimensiones que suelen confundirse. Para desarrollar su argumento, presentó cuatro conceptos: soberanía digital, algorítmica, cognitiva y vectorial.
La soberanía digital se relaciona con la infraestructura necesaria para desarrollar y administrar tecnología, como los centros de datos, los controles operativos, la ciberseguridad y el acceso de la población a las herramientas digitales. También incluye la inversión en innovación, investigación y desarrollo.
La soberanía algorítmica se refiere al control sobre el diseño, la programación, la auditoría y los ajustes de los sistemas automatizados. En otras palabras, implica tener capacidad para conocer cómo funcionan los algoritmos que procesan información y toman decisiones.
La soberanía cognitiva, en tanto, está vinculada con la privacidad, la autonomía de las personas y su capacidad para interpretar la realidad sin depender por completo de los sistemas tecnológicos. Martínez señaló que la inteligencia artificial actúa como un intermediario entre las personas y el mundo, porque cada vez más usuarios recurren a estas herramientas para formular preguntas, buscar información y construir opiniones.
Por último, definió la soberanía vectorial como una dimensión vinculada con la manera en que los modelos de inteligencia artificial organizan palabras, ideas y conceptos dentro de sus estructuras matemáticas. Según explicó, las relaciones entre esos conceptos influyen en la forma en que los sistemas procesan y conectan la información.
Desde su perspectiva, quien tiene capacidad para intervenir en esa arquitectura también puede influir en las asociaciones que construye un modelo y, por esa vía, en la interpretación que ofrece sobre determinados temas.
El debate sobre la inteligencia artificial y el futuro de la Argentina
Martínez sostuvo que estas dimensiones deben formar parte de la discusión pública sobre el desarrollo tecnológico. A su entender, la soberanía no se limita al control del territorio y los recursos naturales, sino que también comprende la capacidad de producir conocimiento, desarrollar tecnología y decidir cómo se utilizan esas herramientas.
Durante la conversación, vinculó este debate con las políticas del Gobierno nacional en materia de ciencia y educación, además de las discusiones sobre la legislación de tierras y la llegada de inversiones tecnológicas al país.
El periodista también planteó que la inteligencia artificial ya interviene en la manera en que las personas acceden a información y construyen sus interpretaciones sobre lo que ocurre. Por eso, consideró que la discusión sobre quién desarrolla y controla estos sistemas tiene consecuencias culturales y políticas.
“Está en juego algo profundo, culturalmente profundo en nuestro sistema de creencias, no solo en nuestra narración”, afirmó.
LB