Santiago Peña llegó al poder con credenciales de tecnócrata y el respaldo de la maquinaria colorada. Este 5 de noviembre presentó su renuncia, cercado por la crisis de Ueno Bank y el avance de un juicio político. El economista que prometía modernizar Paraguay dejó abierto el camino para que su vicepresidente, Pedro Alliana, complete el mandato previsto hasta agosto de 2028.