La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó ayer la ley de Educación Digital Integral (EDI), una normativa impulsada de manera colectiva entre la comunidad educativa, trabajadores del sector y legisladores de diversos bloques políticos. La iniciativa se sancionó con 43 votos a favor y 13 abstenciones correspondientes al bloque de La Libertad Avanza (LLA), fijando un nuevo paradigma para la enseñanza sobre plataformas y entornos virtuales en el distrito.
El proyecto alcanzará tanto a las escuelas públicas como privadas del ámbito porteño. Durante el debate en el recinto, la discusión estuvo encabezada por Maru Bielli, legisladora de Fuerza por Buenos Aires (FBA) y presidenta de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología. En su intervención, Bielli fundamentó la necesidad de darle herramientas a las instituciones frente a las transformaciones culturales y sociales que imponen las tecnologías actuales.
“Frente a estos fenómenos y a las grandes transformaciones que trae el capitalismo de plataformas, ¿qué mejor lugar que la escuela para constituirlas en objeto de conocimiento? ¿Y qué mejor que facilitarle a la escuela las capacidades y recursos que necesita para que los estudiantes puedan tener una mirada crítica?”, sostuvo la legisladora. Asimismo, remarcó la importancia de resguardar el rol del aula frente a la vorágine de las plataformas: “Estamos en la lógica de la inmediatez y de la fugacidad que proponen las redes sociales. La escuela tiene otra lógica porque la construcción del conocimiento requiere otra temporalidad. Por eso es tan importante dotarla de una mirada y de un paradigma claro”.
La ley de EDI establece ejes concretos para actualizar el sistema educativo porteño. Entre sus puntos principales, dispone la incorporación de materiales didácticos multimediales accesibles y la formación docente continua en la materia. Además, fija criterios claros para el uso de inteligencia artificial en las aulas y garantiza la presencia de la figura del facilitador pedagógico en todos los niveles y modalidades.
Para fomentar el cuidado en entornos virtuales, la norma contempla la designación de estudiantes promotores que mediarán en el diálogo entre pares, además de talleres para familias sobre funcionamiento algorítmico y el impacto de las redes sociales.