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Maratón de Buenos Aires 2026: qué es la “blue line” que guiará a casi 17 mil corredores

Por primera vez, los 42K porteños tendrán una línea azul para señalar la trayectoria más eficiente del circuito. La competencia se disputará el domingo 20 de septiembre, con largada y llegada en Figueroa Alcorta y Dorrego.

Maratón Buenos Aires 21K Foto: Imagen Web

La Maratón de Buenos Aires 2026 incorporará por primera vez la denominada “blue line”, una marca pintada sobre el asfalto que indicará a los corredores la trayectoria más eficiente para completar los 42,195 kilómetros. La herramienta, habitual en varias de las principales competencias internacionales, debutará este domingo 20 de septiembre ante casi 17 mil participantes.

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La prueba comenzará a las 7 en la intersección de las avenidas Figueroa Alcorta y Dorrego, en Palermo, punto que también funcionará como llegada. La información sobre la fecha, el horario y el lugar de partida fue confirmada por la organización oficial de la Maratón de Buenos Aires.

Aunque puede parecer un detalle exclusivamente estético, la línea azul tendrá una función deportiva concreta: mostrará el camino más directo posible dentro del circuito y ayudará a los atletas a evitar metros adicionales, especialmente al ingresar en curvas, rotondas o avenidas anchas.

Qué es la “blue line” de la Maratón de Buenos Aires

La “blue line” o línea azul es una referencia visual trazada sobre la calzada para orientar a los corredores durante toda la competencia. Su recorrido reproduce la trayectoria ideal dentro del circuito y permite tomar las curvas de manera más eficiente.

En una maratón, la distancia oficial es de 42 kilómetros y 195 metros, pero un participante puede terminar registrando algunos metros más en su reloj si se abre demasiado en las curvas, cambia constantemente de lado o se desvía para acercarse a los puestos de hidratación.

Seguir la línea azul no garantiza que el dispositivo de cada atleta marque exactamente 42,195 kilómetros, debido a las diferencias de precisión de los sistemas de geolocalización y a los desplazamientos que se producen durante una carrera multitudinaria. Sin embargo, funciona como una guía para reducir desvíos y administrar mejor el esfuerzo.

La incorporación resulta especialmente importante para los corredores de elite y para quienes buscan establecer una marca personal. Después de varias horas de competencia, cualquier distancia adicional puede traducirse en más segundos de carrera y en un mayor desgaste físico.

Una largada organizada por olas

La edición 2026 también volverá a implementar la largada por olas, un sistema que divide a los participantes según el tiempo estimado para completar el recorrido. Los corredores serán distribuidos en diferentes corrales y comenzarán la prueba de manera escalonada.

La modalidad apunta a disminuir las aglomeraciones, los choques y los adelantamientos bruscos durante los primeros kilómetros. También permite que cada atleta inicie la carrera junto a participantes que proyectan un ritmo similar.

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La organización por olas es frecuente en las grandes maratones internacionales, donde decenas de miles de personas deben atravesar el arco de salida. En Buenos Aires será una pieza central del operativo previsto para ordenar la largada de los casi 17 mil inscriptos.

Un recorrido por los lugares emblemáticos de Buenos Aires

El circuito comenzará en los Bosques de Palermo y avanzará por algunas de las avenidas y postales más reconocidas de la Ciudad. Entre los puntos destacados estarán el estadio de River Plate, el Hipódromo de Palermo, el Rosedal, el Teatro Colón y el Obelisco.

Los corredores también pasarán por el cementerio de la Recoleta, el Cabildo, la Casa Rosada y el estadio de Boca Juniors. De esa manera, la competencia combinará el desafío deportivo con un recorrido por sitios históricos, culturales y turísticos de Buenos Aires.

Uno de los momentos más exigentes llegará después del kilómetro 30, cuando el desgaste físico comienza a sentirse con mayor intensidad. El paso por Puerto Madero formará parte de ese tramo decisivo antes de regresar hacia el norte de la Ciudad.

Los últimos kilómetros conducirán a los participantes hasta el Planetario y, posteriormente, al arco de llegada ubicado nuevamente en Figueroa Alcorta y Dorrego. Allí concluirá una edición que sumará la línea azul como nueva aliada de los corredores y como parte del crecimiento internacional de los 42K porteños.

lv / ds