Para vivir más y mejor hay un ejercicio al alcance de todos: subir escaleras
Una revisión de estudios con más de 480 mil personas encontró que unos pocos pisos por día podrían aportar beneficios.
En los edificios de oficinas suele ser una decisión casi automática: apretar el botón y esperar el ascensor. Pero optar por la escalera podría ser una pequeña inversión cotidiana en salud. Una nueva revisión científica concluyó que quienes suben escaleras habitualmente presentan un 39% menos de riesgo de morir por causas cardiovasculares y un 24% menos de riesgo de fallecer por cualquier causa, en comparación con quienes no lo hacen.
La explicación es sencilla: subir escalones obliga al organismo a trabajar contra la gravedad y constituye una actividad física relativamente intensa que combina esfuerzo cardiovascular con trabajo muscular.
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El trabajo fue realizado por investigadores de la University of East Anglia (UEA) y del Norfolk and Norwich University Hospital, del Reino Unido. Los especialistas revisaron cerca de 1.900 investigaciones y finalmente analizaron nueve estudios considerados de alta calidad, que reunían información de más de 480 mil personas, de entre 35 y 84 años. El seguimiento mediano llegó a 14 años y el universo incluyó tanto personas sanas como pacientes con antecedentes cardíacos.
Además de la mortalidad, los investigadores encontraron que quienes incorporaban escaleras a su actividad cotidiana tenían menor probabilidad de desarrollar eventos cardiovasculares importantes, como infarto, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca.
¿Cuántos escalones por día?
La pregunta inevitable es cuántos escalones habría que subir. Y allí la ciencia todavía no ofrece una receta exacta. Uno de los grandes estudios incluidos en el análisis encontró que el mayor beneficio aparecía alrededor de seis tramos de escalera por día, aunque los autores advierten que aún hacen falta investigaciones para establecer una “dosis” óptima.
De todos modos, algunos trabajos mostraron una relación dosis-respuesta: a mayor cantidad de escaleras, mayores beneficios, aunque incluso aumentos modestos de actividad tuvieron efectos mensurables.
Subir más de cinco tramos diarios se asociaba con menor mortalidad general
Hay antecedentes que ayudan a poner esos números en perspectiva. Un estudio prospectivo sobre más de 280 mil participantes del UK Biobank, seguidos durante una mediana de 11 años, encontró que subir más de cinco tramos diarios se asociaba con menor mortalidad general. El riesgo más bajo apareció entre quienes hacían entre seis y diez por día.
Y esa precaución es importante. Estos estudios muestran una asociación estadística, pero no permiten afirmar que subir escaleras, por sí solo, sea responsable de vivir más. De hecho, análisis científicos recientes advierten sobre la posibilidad de “causalidad inversa”: las personas que utilizan escaleras con frecuencia pueden hacerlo precisamente porque tienen mejor estado físico y cardiovascular de base. Por eso, el hábito debe entenderse como una forma sencilla de sumar movimiento y no como una receta milagrosa.
Su atractivo suma otra causa: no cuesta dinero, no requiere equipamiento y puede incorporarse a la rutina. En casa, en el subte, en una estación o en la oficina, elegir algunos pisos por escalera permite sumar pequeños períodos de actividad física sin reservar un horario específico para entrenar. Los autores recuerdan que incluso esfuerzos breves pueden producir beneficios cardiorrespiratorios y mejorar algunos indicadores metabólicos.
cp