Detectar reacciones adversas, advertir fallas de calidad y registrar cuándo un tratamiento no produce el efecto esperado son tareas centrales de la farmacovigilancia. Ese seguimiento, una vez que los medicamentos llegan al mercado, permite identificar riesgos y adoptar medidas para proteger a los pacientes.
El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos reclamó fortalecer esa función de la Anmat, tras avalar el retiro de un lote.
Recientemente, su titular, Marcelo Peretta, pidió esclarecer cómo se detectó un problema con un medicamento en mal estado y se preguntó si pudo estar relacionado con fallas de almacenamiento o conservación. También cuestionó el funcionamiento de los canales de notificación y reclamó recuperar las “fichas amarillas”, mediante las cuales los profesionales farmacéuticos reportaban incidentes vinculados con medicamentos.
El dirigente sostuvo que la digitalización puede facilitar el envío de esos avisos. Y reclamó estimular las denuncias y reforzar el rol de prevención de Anmat.