“Vivimos más, pero tenemos que aprender a llegar mejor a la edad avanzada”
En su último y recién publicado libro Vivimos más, lleguemos mejor, el reconocido Alberto Cormillot propone una mirada amplia sobre la longevidad. En esta entrevista con PERFIL repasa temas de alimentación y actividad física, pero le suma otros pilares menos explorados: la calidad del sueño, los vínculos sociales, la curiosidad intelectual, la gestión emocional y la búsqueda de un propósito.
La humanidad está atravesando una paradoja inédita. Gracias a los avances médicos, sanitarios y tecnológicos, la expectativa de vida creció como nunca antes. Sin embargo, vivir más años no necesariamente significa vivir mejor. Esa preocupación es el punto de partida de Vivimos más, lleguemos mejor, el nuevo libro del médico y nutricionista Alberto Cormillot, una obra en la que el especialista propone ampliar la mirada tradicional sobre la salud y la longevidad.
Su presentación es breve, al contrario de su currículum, que es muy completo: Cormillot es médico, especializado en Enfermedades Crónicas y uno de los grandes referentes nacionales en temas de nutrición saludable. Fue el fundador de organizaciones como ALCO y es autor de más de cien libros y trabajos científicos.
“El objetivo ya no es solamente sumar años a la vida, sino sumar vida a esos años”
“Nosotros tratamos enfermedades, pero también tratamos personas”, le dijo a PERFIL Alberto Cormillot en un reportaje hecho por la salida de su libro más reciente. La frase resume buena parte de la filosofía que atraviesa el texto. Según el médico, los problemas de salud no pueden abordarse únicamente desde la enfermedad específica, sino considerando a la persona en toda su complejidad.
Para ilustrarlo, recuerda una experiencia reciente. Mientras se dirigía a su programa de radio, sintió una molestia extraña en el pecho. Podría haberla ignorado, como hacen muchas personas. Sin embargo, decidió actuar de inmediato. “A las dos horas ya me habían colocado un stent y el corazón no sufrió”, cuenta. “La diferencia”, sostiene, “estuvo en reconocer la señal y consultar a tiempo”.
Pilares del bienestar que son claves
La alimentación correcta sigue ocupando un lugar central en su propuesta. Y también la actividad física y mantenerse alejado del sedentarismo. Pero en esta ocasión, Cormillot se propuso escribir también sobre otras dimensiones importantes para la salud en la longevidad. Entre ellas, el descanso. “Si no dormís bien, vas a tener más hambre y te va a costar hacer actividad física”, señala.
Y también destaca la importancia del bienestar anímico: “encontrar un sentido o propósito vital que funcione como motor cotidiano” . En ese mismo eje menciona el valor de los vínculos. “Entornos y vínculos”, son claves para la buena vida cotidiana y saludable, resume . A eso agrega las “habilidades relacionales”, es decir, la capacidad de construir y sostener relaciones significativas.
Las mejores fotos de Alberto Cormillot junto a su esposa, Estefanía, y su hijo, Emilio
Otro de los puntos llamativos del libro es la reivindicación de la curiosidad intelectual como otra herramienta para una buena calidad de vida en la longevidad. A los 83 años, Cormillot sigue conduciendo diariamente su programa radial. Se levanta a las cuatro de la mañana y prepara varios temas nuevos cada día. “No sé cuáles van a ser, pero tengo enorme curiosidad por descubrirlos”, explica.
La curiosidad, dice, es uno de los motores más poderosos para mantener activo el cerebro. Leer, estudiar, escuchar a otros, participar de clases o aprender habilidades nuevas son hábitos que ayudan a preservar las funciones cognitivas y a sostener el interés por la vida.
“Siempre alumno”, resume. Una definición que parece haberse convertido en una forma de existencia.
Dr ALBERTO CORMILLOT. Y su último libro con consejos y experiencias, escrito en forma clara y amena.
El libro también dedica espacio a la gestión emocional. Allí aparecen conceptos vinculados al mindfulness, la meditación y las estrategias para manejar pensamientos automáticos o emociones difíciles.
Sin recetas mágicas ni promesas imposibles, Vivimos más, lleguemos mejor propone una visión integral de la longevidad. Alimentación, movimiento, descanso, prevención, vínculos, aprendizaje y salud emocional aparecen como piezas de un mismo rompecabezas. Porque, según plantea Cormillot, el desafío ya no es solamente vivir más años. El verdadero reto es llegar a ellos con autonomía, curiosidad y ganas de seguir participando de la vida.
Los pilares para construir una longevidad saludable, según Alberto
Aunque la alimentación ocupa un lugar relevante, Alberto Cormillot sostiene que llegar bien a edades avanzadas requiere una estrategia mucho más amplia. En Vivimos más, lleguemos mejor identifica factores que interactúan entre sí y que pueden comenzar a trabajarse mucho antes de la vejez, para llegar plenos.
- Alimentación consciente. Priorizar alimentos nutritivos, moderar los ultraprocesados y sostener hábitos realistas en el tiempo.
- Movimiento cotidiano. No se trata sólo de hacer deporte, sino de combatir el sedentarismo mediante actividad física regular.
- Descanso adecuado. Dormir bien influye sobre el apetito, la energía, el estado de ánimo y la salud cardiovascular.
- Prevención y controles médicos. Consultar a tiempo puede evitar complicaciones graves, como el propio Cormillot experimentó con su episodio cardíaco.
- Vínculos y sociabilidad. Mantener relaciones significativas funciona como un factor protector para la salud física y mental.
- Aprendizaje permanente. Estudiar, leer, desarrollar nuevas habilidades o sostener la curiosidad intelectual ayuda a preservar las capacidades cognitivas.
- Gestión emocional. Aprender a reconocer pensamientos y emociones, utilizando herramientas como la meditación o el mindfulness, puede mejorar la calidad de vida y reducir el estrés.