Aunque aquí se niegue, la inflación argentina también es siempre un fenómeno estricta y exclusivamente monetario. Los datos son contundentes. Entre 2008 y 2015 Argentina acumuló una inflación de 517% mientras que se emitió base monetaria por 546%. En el mismo período, el PBI Indec creció 11%. Es decir, en los últimos ocho años tuvimos 11 veces la inflación de la región (48% más acumulado en promedio) porque emitimos “de más”. Lo venimos haciendo hace 75 años. Dejando de lado la Convertibilidad, en 1941/2015 la emisión de base monetaria y la inflación ascendieron a 175% y 170% promedio anual; respectivamente.
En cambio, los países de la región sí aprendieron la lección. Entre 1961 y 2015, en la región la base monetaria y la inflación crecieron a un ritmo promedio anual de 135% y 133%; respectivamente. Sin embargo, durante los últimos veinte años la emisión y la inflación bajaron a 14% y 7% promedio anual; respectivamente.
Buenas noticias: por primera vez en setenta años tenemos un BCRA “normal”. La inflación bajará porque el BCRA ha aplicado un apretón monetario inédito en la historia argentina: -20% en términos reales. Sin embargo, la baja de la inflación tardará en consolidarse porque la política monetaria contractiva tarda 12/18 meses en actuar sobre precios. Estimamos una inflación promedio de 42% en 2016, pero con una inflación mensual de 1,5% en diciembre.
Sin embargo, se podrá decir que la inflación baja sólo cuando se ubique en torno a +1,5% mensual durante varios meses consecutivos. Más importante aún, las expectativas de inflación para 2017 (22%/20%) siguen por encima del 17% (techo) pretendido por el BCRA, ergo la política monetaria contractiva debe continuar y la tasa de interés de referencia debe seguir en un sendero de 3 a 4 puntos por encima de la inflación mensual anualizada.
De seguir con su actual política monetaria prudente, el BCRA tiene chances de bajar la inflación promedio mensual a un entorno de 1,3% (1º trimestre de 2017); 1,2% (2º trimestre); 1,1% (3º trimestre) y 1% (4º trimestre), con lo cual la inflación interanual de diciembre de 2017 se ubicaría en 15% a 17%. La inflación promedio 2017 sería alrededor de 5 o 6 puntos más elevada. Sin embargo, en todo proceso de desinflación la inflación promedio supera la inflación punta, por lo que el número relevante a la hora de formar expectativas y precios es el interanual de fin de año; y no el promedio anual. El BCRA está haciendo bien su trabajo. Hay que creerle.
* Director de E&R.
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