domingo 25 de julio de 2021
COLUMNISTAS nuevo torneo
27-06-2021 03:31

Nadie quiere pagar el VAR

Mientras se prepara el sistema de video arbitraje para la Liga Profesional, los clubes demoran el estreno porque no están claros los costos. Torneos, en el medio del negocio.

Entre la fecha de inicio de la Liga –viernes 16 de julio–, su formato –26 equipos todos contra todos–, el sorteo del fixture –que se hará este martes 29– y la confirmación de que no habrá descensos, el dato de que el VAR finalmente aterrizará en el fútbol argentino quedó relegado, muy por debajo de la información que más les importa a los hinchas.

Pero si la novedad arbitral quedó relegada, el detrás de escena del sistema de videoarbitraje quedó prácticamente oculto, sin que nadie se interesara demasiado en indagar sobre la cuestión. Suele pasar con todo lo que se rodea al juego y que se engloba en esa burbuja llamada negocio.

La AFA invirtió un millón y medio de dólares en la construcción y equipamiento de un edificio exclusivo, en el predio de Ezeiza, que tiene más de 900 metros cuadrados y siete salas VOR (Video Operations Room”), con la posibilidad de agregar siete salas más en un piso superior.

Sin una fecha precisa de estreno, el debut del VAR se dilatará, entre otras razones, por el costo que implica implementarlo. Es un tema urticante que ya surge como debate entre los clubes, la AFA y la Liga. Un dirigente se lo reconoció a PERFIL: “Nadie sabe cuánto sale cada partido ni cuál es el incremento del costo arbitral, por eso en estos meses probablemente siga todo igual, sin el VAR”.

En esos nuevos costos que deberán contemplarse entra un viejo actor conocido por todos: la empresa Torneos. Dueña de los derechos de comercialización de la Liga Profesional en el exterior, a cargo de la organización integral de la Copa Argentina y host broadcaster (quien emite la señal nativa a los demás países) de la actual Copa América en Brasil, Torneos también participa en el negocio del VAR en Argentina.

¿Cómo? Es el proveedor técnico y operativo de Reftel (la firma que ganó la licitación convocada por AFA) y garantiza que el sistema VAR se pueda realizar de manera centralizada –desde el edificio VOR del predio de Ezeiza- o descentralizada, con un sistema de unidades móviles que se trasladarían a los estadios junto con los operadores y los árbitros.

Argentina es el primer país de la Conmebol que cuenta con el sistema centralizado en un único edificio VOR. Pero eso, que parece un aspecto del cual jactarse, también implica algunos problemas. Por ejemplo, que el tendido de fibra óptica específico llegue a esa parte de Ezeiza y a todos los estadios de la Liga, algunos con muchos problemas de señal de internet. Esa es una de las cuestiones en las que se trabaja.

Utilizado en la Copa América de Brasil, el VAR no solo llegará próximamente a Argentina. Del otro lado del Río de la Plata, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) implementó por primera vez la herramienta tecnológica de asistencia arbitral en marzo de este año, en un Danubio-Deportivo Maldonado por el Clausura. Y la Liga Pro ecuatoriana prepara el estreno del VAR light para fin de este año. ¿Qué es el VAR light? Un sistema que cumple las mismas funciones que el convencional, pero es mucho más barato y está pensado para ligas sin demasiados recursos: requiere menos personas, menos cámaras y pantallas y los árbitros, en lugar de estar en una cabina VOR, pueden estar en un sector de las tribunas.

Si bien nadie sabe precisar muy bien sobre los valores, esa versión outlet de la herramienta videoarbitral no parece estar en discusión en Argentina: cuando se estrene, será como en las ligas premium del mundo. Torneos ya está a cargo de la provisión de todos los equipos, materiales, y personal técnico y operativo para la prestación del servicio. Desde la empresa aseguran que el VAR “es absolutamente independiente de la producción televisiva”, algo que en ocasiones podría generar alguna suspicacia.

PERFIL intentó conocer el monto total o la estimación por partido de lo que podría implicar este sistema, pero no obtuvo ninguna respuesta sobre eso. Por ahora, ni de un lado ni del otro quieren o saben precisarlo. Algo que, en economías ajustadas y en rojo, puede convertirse en un problema.

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