sábado 26 de noviembre de 2022
COLUMNISTAS conflicto docente

Reflexionar más allá de los salarios

Las dos mayores obras en las que se funda el pensamiento político occidental se ocupan expresa y extensamente de la educación: los libros IX y X de La república de Platón y el libro VIII de La política de Aristóteles.

28-03-2009 02:49

Las dos mayores obras en las que se funda el pensamiento político occidental se ocupan expresa y extensamente de la educación: los libros IX y X de La república de Platón y el libro VIII de La política de Aristóteles. El nexo entre política y educación es, en nuestra cultura, absolutamente constitutivo: es imposible pensarlas separadamente. Mucho más cerca de nosotros, la llamada sociedad del conocimiento muestra, esta vez desde una nueva perspectiva, el carácter estrecho de esta relación. El destino político de una sociedad está ligado a las políticas del conocimiento que formule y sea capaz de implementar.

El objetivo de organizar un Encuentro de Pensamiento Contemporáneo, bajo la consigna “Pensar la política, un desafío en la tarea de educar”, fue reflexionar y generar un espacio de debate y análisis acerca de la filosofía política. Entendemos que la escuela debe enseñar política porque la política es la discusión milenaria sobre cómo organizar la sociedad.

Estuvo en la idea de este Encuentro ofrecer a los docentes de la Provincia de Buenos Aires un espacio de reflexión sobre las configuraciones y problemas actuales del pensamiento político. Por ello el importante aporte de tres especialistas internacionales como Nikolaus Werz, profesor de teoría política en la Universidad de Friburgo, Alemania, autor de la introducción a Latinoamérica más leída en aquel país; el italiano Roberto Esposito, uno de los filósofos políticos más relevantes de la actualidad, cuyos trabajos –que no sólo circulan en el mundo intelectual europeo, sino que también han generado gran interés en Estados Unidos– son referencias ineludibles; y Claudio Nun Ingernflom, un argentino residente en Francia y que actualmente dirige en París un programa de investigación en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas, sobre historia política rusa. También convocamos a especialistas nacionales, en busca de articular el orden de las ideas políticas con la historia del país. Entre ellos, Elías Palti (para exponer sobre los orígenes de la idea de democracia en el pensamiento político argentino), Juan Manuel Palacio (con la tarea de desarrollar las nuevas historiografías de la justicia en América latina), Edgardo Castro (para hablar sobre la idea de biopolítica, la relación entre política y vida biológica), y Gustavo Santiago (presentando algunos temas de la filosofía, de la ética y de la política, en un taller destinado a los docentes, para ser utilizados en su trabajo cotidiano en las aulas).

No hay dudas de que estamos asistiendo a un momento particularmente intenso de la historia política de Occidente. Frecuentemente hablamos y percibimos estos cambios en términos de crisis, pero no basta con hablar de crisis para comprender lo que está pasando.

En los países de tradición liberal más acentuada, vemos cómo la relación entre Estado y mercado se ha vuelto problemática, entonces se hace necesario pensar y definir las funciones indelegables del Estado. Las últimas guerras constituyen otro ejemplo interesante: han puesto de relieve que el límite entre el concepto clásico de guerra, un enfrentamiento entre Estados, y el concepto de policía, mantenimiento del orden interno del Estado, tiende a confundirse, ya que hubo Estados que actuaron respecto de otros como si fuesen la policía del orden internacional. En una perspectiva más amplia, asistimos a un reordenamiento geográfico y, por ende, económico del planeta: China e India ya aparecen como los nuevos grandes protagonistas del escenario político mundial. Consideramos que es necesario discutir acerca de nuevas realidades de este siglo XXI como la globalización, los nuevos procesos sociales y económicos, y que la visión de los especialistas sea un aporte a los educadores y, en consecuencia, llegue a las aulas.

Resulta inevitable entonces reflexionar sobre estos temas. Una política educativa no puede prescindir de ello. Y hay que hacerlo junto con los docentes. En definitiva, se trata de ver cómo construimos una sociedad moderna, que crezca y que distribuya. En esto tiene mucho que ver la educación.


*Director general de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.

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