viernes 09 de diciembre de 2022
COLUMNISTAS Equipos que ganan y pierden con una llamativa irregularidad

Un fútbol demasiado esquizofrénico

El orden de la siguiente lista es antojadizo y la elección, también. Pero dejará muy claro que el fútbol argentino es uno de los más irregulares. “Irregular” no es sinónimo de “bueno”…

21-03-2009 00:23

El orden de la siguiente lista es antojadizo y la elección, también. Pero dejará muy claro que el fútbol argentino es uno de los más irregulares. “Irregular” no es sinónimo de “bueno”…

Tigre: Perdió los tres primeros partidos, sacó la cabeza con un empate en Tucumán y parece haber reencontrado el camino, después de victorias consecutivas ante Racing y Gimnasia La Plata.

Gimnasia La Plata: Arrancó bien abajo, con derrota y mala actuación en Rosario contra Newell’s (0-3). Se recuperó, llenó estadios y les ganó, en seguidilla, a Lanús, Huracán e Independiente. Logró un empate valioso en La Paternal contra Argentinos, pero cayó en el Bosque ante Tigre. Pasó por todos los estados de ánimo en estas primeras seis fechas. El promedio no lo deja vivir en paz.

Lanús: Es un caso especial. Es el líder del Clausura y lo tiene bien merecido. Salvo la derrota con el Lobo platense en la segunda fecha, ganó todo lo que jugó. De seis, jugó cuatro encuentros en Lanús. Y que de los dos que disputó fuera de casa, perdió uno. Su punto débil es la Copa Libertadores, en el que apenas consiguió un punto en el tercer minuto de descuento del partido con las Chivas de Guadalajara. El martes perdió con Everton de Viña del Mar un partido imposible y ahora depende casi de un milagro para no quedar eliminado. Internacionalmente no consigue imponer el respeto que obtuvo en el medio local.

Rosario Central: Arrancó muy mal este Clausura, con Gustavo Alfaro como técnico. Empató con Estudiantes en el arranque (0-0) y después perdió tres seguidos: River (1-2), Colón (0-2) y Banfield (1-3). Se fue Alfaro, llegó Mostaza Merlo y, mágicamente, con la vuelta de Emilio Zelaya como gran novedad y un excelente presente de Milton Caraglio, derrotó a San Lorenzo (3-1) y Arsenal (5-0). Falta mucho y la situación del equipo de Arroyito es muy comprometida. Necesitará algo más que espasmos para quedarse en primera sin correr riesgos. Al revés de lo que sucedió con Lanús, de las seis primeras fechas, actuó en cuatro como visitante.

Argentinos Juniors: En el Clausura perdió dos y empató dos. Es cierto, su caída con Boca fue fea, dura, jugó muy mal. Pero Vélez y San Martín de Tucumán le empataron en el cuarto y tercer minuto de descuento respectivamente. Con Racing pudo haber perdido –igualó en el minuto 93– y con Gimnasia La Plata pudo haber ganado (1-1). Es un equipo raro. Tiene casi los mismos jugadores que tenía Gorosito, un entrenador joven y trabajador y, sin embargo, no arranca.

Vélez: Está invicto. Pudo y debió haberle ganado a Independiente en la fecha inicial. Casi pierde con Argentinos en Liniers. Fue contundente con Godoy Cruz y se paró como un grande ante River. El Flaco Gareca está buscándole identidad y cuenta con estupendos jugadores. Si encuentra regularidad, es candidato a luchar por
el título.

Estudiantes: Lleva ganado un partido de seis: a San Lorenzo (2-1). Se fue Astrada, llegó Alejandro Sabella y ganó 4 a 0 por la Copa contra Deportivo Quito, que no es medida. Tendrá que probarse con rivales más duros. Dispone de un gran plantel, pero no logró todavía armar un gran equipo.

Boca: Le va como a Lanús, pero al revés. Es irregular en el Clausura y le sobra en la Copa. Es rarísimo que, de seis partidos, haya perdido tres y en todas con claridad. Pero atención, que la victoria ante los jujeños fue injusta y contra Huracán jugó muy mal. Lo positivo es que, en esta semana que pasó, Carlos Ischia parece haber encontrado el camino. El triunfo ante Argentinos fue inobjetable y los tres puntos que se trajo de Paraguay (más allá del regalo arbitral del primer gol) por la Libertadores contra Guaraní fueron obtenidos con gran jerarquía. Y con un dato estadístico notable: fue la primera vez que Riquelme, Palacio y Palermo marcaron en el mismo partido.

River: Es un enorme signo de pregunta. Ganó en Rosario, perdió feísimo con San Lorenzo 5-1, derrotó a Arsenal con autoridad, empató con Vélez jugando aceptablemente, perdió con la Universidad de San Martín de Porras, le ganó angustiosamente a Nacional de Paraguay y, esta semana, Nacional de Montevideo lo goleó sin atenuantes (0-3). ¿Cómo juega River? ¿Cuál es su estilo? ¿Por qué Falcao juega un día como para aplaudirlo y otro para que le den descanso? El sobrepeso de Fabbiani ya no es tan simpático y lo mandaron a Tandil para que
adelgace…

Independiente: Empató con Vélez en la primera fecha. Desde allí, derrotó de local a Racing y Boca. Como visitante, perdió muy feo con tres equipos que están peleando por la permanencia, San Martín y los dos Gimnasias. Es un canto a la irregularidad. Pepé Santoro dejó su cargo. Burruchaga, Troglio, Borghi, Santoro… ¿A cuántos técnicos va a comerse este plantel?

Racing: Está muy angustiado por el promedio y es probable que eso obstruya las ideas y las condiciones de algunos de sus futbolistas. El Chocho Llop renunció tras la derrota con Independiente, la tercera consecutiva. A Caruso Lombardi lo golearon en Victoria, pero ganó por primera vez ante Godoy Cruz (1-0) el domingo pasado. ¿Para dónde se disparará?

San Lorenzo: En el Clausura es matar o morir. Gano tres partidos claramente y perdió los tres restantes. Volvió a golear a Tigre en Victoria, le metió cinco a River y el triunfo ante Banfield fue casi un trámite. Y así como le hizo cinco a River, perdió con Godoy Cruz. También cayó en La Plata con Estudiantes y en Rosario con Central, dos equipos que estaban en crisis. Estamos terminando una semana en la que perdió como local con Libertad de Paraguay (0-1). Sólo sigue con chances serias por un empate agónico de Universitario de Lima en México.

El espacio hace que no podamos analizar a todos, pero sirve como botón de muestra. Salvo excepciones, se juega bien y mal casi en la misma proporción. Boca es el único que honra la Copa. San Lorenzo cayó en casa con un equipo paraguayo, y Lanús con un chileno. A River le pasaron por encima. Es una esquizofrenia difícil de explicar.
El fútbol argentino aún goza de prestigio. Aprovechemos para mejorarlo.

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