El vicepresidente de la
Confederación de Entidades de Hidrocarburos de la República Argentina (CECHA), Raúl
Castellanos, dijo hoy que "hasta ayer no había mangueras cruzadas" en relación a las
versiones sobre falta de gasoil y pidió "no ser apocalípticos".
Los matutinos Clarín y La Nación informaron esta mañana respecto al faltante de combustibles, sobre todo en el interior. También se indicó que se establecieron cupos en algunas estaciones de servicio para limitar el consumo.
Castellanos pidió "
no adelantarse ni ser apocalíptico" y resaltó la posibilidad de que se "haya
importado" el combustible para "evitar problemas".
Luego de la
clausura de la refinería Shell, el empresario dijo a radio Rivadavia que
"hasta ayer no había mangueras cruzadas" y evaluó que el Gobierno "habrá tomado
medidas preventivas".
También pidió "
no adelantarse ni ser apocalíptico" y resaltó la posibilidad de que se "haya importado" el
combustible para "evitar problemas".
El empresario recordó además que la mayoría de las estaciones de servicio que se ven con el nombre Shell, "en realidad no son de la empresa sino de empresarios pymes que tienen contratos con esa firma".
Ayer la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable notificó a la casa central
de la petrolera Shell -Royal Dutch Shell- los
incumplimientos detectados en la refinería de Dock Sud que motivaron la clausura de la
planta, según se informó oficialmente.
"La cartera nacional informó a Royal Dutch Shell sobre los motivos de la
clausura total y en forma preventiva del establecimiento perteneciente a la firma
SHELL C.A.P.S.A que se hizo efectiva no sólo porque está en violación del derecho ambiental
argentino, sino porque también están sus estándares por debajo de los internacionales", señaló la
secretaría que conduce
Romina Piccoloti.
Según la dependencia gubernamental, Shell incumplió incluso los "principios propios" de la empresa, basados en "el cuidado de la salud, el medio ambiente como así cumplir con las leyes aplicables y los derechos humanos fundamentales".