A través de una carta a la Bolsa donde notificó la apertura del concurso preventivo, la empresa de servicios Metrogas había admitido que no pagaría U$S20 millones de un vencimiento de su deuda, cuyo total asciende a U$S250 millones.
Por eso, y casi inmediatamente, el Gobierno nacional decidió intervenir la compañía, cuyos capitales son mayoritariamente británicos, como ya había hecho en años anteriores con AySA, Aerolíneas Argentinas y Correo Argentino.