El Instituto Nacional de Estadística y Censo (Indec) anunciará hoy el Índice de Precios al
Consumidor (IPC) correspondiente al mes de agosto.
La "inflación oficial" se ubicaría entre un 0,4 y un 0,8 por ciento, aunque
mediciones externas estiman que el valor real es de un 2 por ciento.
La inflación del mes pasado se debe principalmente a la suba de precios de alimentos y
combustibles, y a los ajustes de tarifas de electricidad y medicina prepaga. El último índice
difundido por el cuestionado Indec -controlado por el polémico secretario de Comercio Interior
Guillermo Moreno- aseguraba que la inflación de julio fue de 0,4 por ciento.
Las consultoras privadas sostienen que la inflación real es mayor: Ecolatina,
fundada por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, estima un aumento de 1,9%, y el mismo
número calculó Espert & Asociados, informó
el
portal MDZOL. Por su parte, la consultora Tiscornia, Castiglione & Asociados estima un 1,7%
de aumento.
Sin embargo, la consultora Equis,
dirigida por
Artemio López, estima que la inflación de agosto estará dentro de los valores que difundirá el
gobierno, un 0,7%. En lo que va del año, asevera,
los precios aumentaron un 14,3% en total, y un 21% respecto de 2007, mientras que
la canasta básica subió un 33 por ciento.
La manipulación de la inflación es la principal crítica contra el polémico Guillermo Moreno,
tanto de los sectores que ven reducido su poder adquisitivo por el aumento de precios, como de los
empresarios, a quienes se les hace cada vez más difícil presentar estimaciones a futuro y
presupuestos realistas.
Los más interesados en el "sinceramiento" de la inflación real son los acreedores de la
deuda argentina, ya que más del 40% de los pasivos públicos se ajustan por la inflación
oficial. Por cada punto del IPC que se oculta, los acreedores pierden en conjunto unos 300 millones
de dólares, según el diario
Crítica de la Argentina.
Es por eso que los mercados desconfían de Argentina aún cuando decide cancelar deudas como
la del Club de París.
La renuncia de Moreno, el reconocimiento de la inflación real, y la normalización del Indec
son condiciones necesarias para mejorar la situación de nuestro país en el plano financiero
internacional, afirmó Siobhan Morden, analista y estratega de deuda para América Latina de
ABN AMRO, al diario
El Cronista Comercial.
El polémico secretario de Comercio Interior también es criticado por sus intentos de
controlar los precios, con el aval del matrimonio presidencial, y por sus cuestionables métodos
para lograrlo. Pese a los repudios, la presidente Cristina Fernández de Kirchner
lo ratificó
en su cargo.
En los últimos días, Guillermo Moreno volvió a chocar contra los propietarios de estaciones
de servicio, al intentar
imponer una lista de precios máximos que implica una baja de hasta el 15% respecto
de los valores de junio difundidos por la Secretaría de Energía, informó
El Cronista. El valor del combustible es, en teoría, libre, y ya aumentó un 26% en lo que
va del año.
Por eso,
los expendedores de combustibles de Capital Federal y Gran Buenos Aires están en estado de
"alerta y movilización" para rechazar "una absurda decisión del Gobierno Nacional de exigir una
rebaja de precios" de nafta y gasoil, según declaró ayer al mismo matutino la Federación
de Expendedores de Combustibles (Fecra), liderada por Rosario Sica.
La lista de Moreno establece un tope de $3,079 para la nafta premium, $2,575 para la super y
$1,889 para el gasoil. Las estaciones de Esso y Petrobrás ya equipararon sus precios con los de
YPF, la que menos aumentó en 2008, afirmó
El Cronista.
En enero de este año, los propietarios de estaciones de servicio ya habían sido obligados a
volver a los valores de octubre de 2007, lo que obligó a muchos comercios a cerrar por falta de
rentabilidad: hay 1500 bocas de expendio menos en los últimos tres años por el control de precios
del Secretario de Comercio, explicó Fecra al matutino.
El Indec anunciará una inflación menor al 0,8%
La renuncia de Guillermo Moreno y el reconocimiento del aumento real es necesario para que los mercados confíen en la Argentina, dicen los analistas.