La crisis internacional golpea duro a España, que entró en la primera recesión de los últimos 15
años, y se perfila como
una de las peores de su historia
. El desempleo acaba de alcanzar al 17,36 por ciento de la población activa, por lo cual se
estima que hay alrededor de 4 millones de desocupados.
Según la última Encuesta de Población Activa difundida ayer por el
Instituto Nacional de Estadística
(INE) español, el desempleo aumentó en un 3,45 por ciento durante el primer trimestre de 2009,
superando las previsiones oficiales. El ministro de Economía Pedro Solbes esperaba una tasa de
desocupación del 15,9% para fin de año, y ahora el Banco Central español estima estará más cerca
del 20% para 2010.
"El número total de parados se sitúa en 4.010.700" personas y "aumenta hasta el
17,36%" de la población activa, frente al 13,91% en el trimestre anterior, indicó el INE. Casi la
mitad de ellos, 1,8 millones de personas,
perdieron el trabajo en los últimos doce meses, demostrando el impacto de la
crisis actual, y más de un millón de familias tienen a todos sus miembros activos sin trabajo.
El desempleo golpea en especial a los inmigrantes: la desocupación asciende al 28%
entre la comunidad extranjera, frente al 21,26% del trimestre anterior. En España viven unos 5,22
millones de extranjeros, lo que representa el 11,3 por ciento de la población total de 46 millones,
una de las tasas más altas de Europa.
España, además, ostenta
el porcentaje de "paro" más alta de la Unión Europea (UE), que en febrero registró
una media del 7,9%. El Fondo Monetario Internacional previó un desempleo del 19,3% para el país
ibérico en 2010, un record entre las naciones industrializadas, para las cuales estima una
desocupación promedio del 9,2%.
"Es una cifra malísima, un mazazo", reconoció el secretario de Estado de la
Seguridad Social, Octavio Granado, al señalar que la economía española se encuentra actualmente "en
el epicentro de la crisis, en el núcleo de la tormenta".
Los "son peores que los que esperábamos", confesó la ministra de Economía, Elena Salgado, a
la agencia AFP, y subrayó que estas cifras suponen "un problema humano muy importante".
La crisis financiera mundial desinfló a fines de 2008 brutalmente la burbuja inmobiliaria de
estos últimos años en España, provocando un colapso del sector de la construcción y sumiendo al
país en la recesión.
El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero aseguró que hará "todo lo posible para reducir
estos números", en palabras de la ministra de Economía, para quien "las medidas que ha adoptado el
gobierno para el estímulo fiscal están dando sus frutos".
El gobierno ha tomado en los últimos meses varias medidas anticrisis, la principal de ellas
el llamado Plan E, dotado con 11.000 millones de euros para crear 300.000 empleos, destinado sobre
todo a que los ayuntamientos pongan en marcha obras de infraestructuras.
Además destinará 11.000 millones de euros para que los ayuntamientos paguen las deudas
pendientes a empresas y autónomos y 3.000 millones de euros créditos a empresas endeudadas.
Fuente: AFP