La ministra de Economía
Felisa Miceli no pudo reunirse ayer con el titular del
Fondo Monetario Internacional, el español
Rodrigo Rato. Sin embargo, la delegación argentina presente
en la asamblea del organismo que se realiza en
Singapur no dejó de moverse.
Brasil, India, Egipto y Argentina reclamaron la suspensión
del proyecto de reforma del FMI que debería ser aprobado este lunes y que asigna más poder dentro
del organismo a
China, México, Corea del Sur y Turquía.
En una declaración conjunta los cuatro países indicaron que la iniciativa es
“opaca y defectuosa”.
"Creemos que se debe suspender el proceso actual y que se debería hacer un verdadero intento
por elaborar una
fórmula simple y transparente que refleje realmente la posición
económica de los países y que proteja al mismo tiempo la posición de los países con bajos
ingresos", indicaron.
La iniciativa ya contaría con el 85 por ciento de los voto favorables entre los 184 miembros
del organismo.
Economías emergentes. Miceli, en una conferencia de prensa,
afirmó que "la mayoría de los países de América Latina" se opuso ya a la aprobación de la reforma,
que prevé dar más peso a China, México, Corea del Sur y Turquía en el seno del Fondo.
La ministra aclaró que la oposición no era contra los cuatro países que se iban a beneficiar
de la reforma, al admitir que estaban subrepresentandos, sino porque
la reforma no aclaró si los países ricos iban a ceder parte de sus
activos a las naciones en desarrollo.
"Nuestra preocupación es que esta reforma se realiza con el objetivo de incrementar la voz y
la representación de los países en desarrollo dentro del FMI", detalló.
"Pero vemos con cierta preocupación que al no estar esto claro, es posible que unos países en
desarrollo cedan su posición a favor de otros países en desarrollo, con lo cual no se habría
logrado aquel objetivo con el cual se argumenta la reforma", explicó.
Conflicto para rato. Ayer, el titular del organismo,
Rodrigo Rato había salido al paso de las críticas
latinoamericanas a su proyecto de reforma y había asegurado que "toda" la región iba a beneficiarse
de al nueva repartición de los votos en la institución.
"Progresamos dando a las e
conomías más dinámicas mayor protagonismo en la
institución. Muchos de dichos países son economías emergentes y también estamos avanzando hacia una
nueva dimensión que reconocería la voz de los países de bajos ingresos", indicó.
La reunión del Fondo, que se celebrará el martes y el miércoles, estará dedicada
principalmente a la reforma de la institución creada en 1945 tras la Segunda Guerra Mundial para
que se adapte a la economía del siglo XXI.
La participación en el capital del FMI determina el número de votos y el monto de la ayuda
financiera que un país puede obtener de la institución.
Estados Unidos tiene el mayor porcentaje de votos (17,08%)
y contribuye con unos 55.100 millones de dólares a un capital total de 317.000 millones de dólares
a fines de julio de 2006.