jueves 05 de agosto de 2021
ECONOMIA según un informe del odsa-uca
04-07-2021 04:48

La inseguridad alimentaria aumentó casi 4% en los hogares pobres a causa del aislamiento

Los adolescentes resultaron más afectados y las primeras infancias, las más protegidas por herramientas como la tarjeta Alimentar. El acceso a la salud también se deterioró.

04-07-2021 04:48

La inseguridad alimentaria, se incrementó casi 4% entre 2019 y 2020, mientras que la situación más grave y que afecta de modo directo a los niños/as y adolescentes subió 1,5%. Los más afectados fueron los adolescentes, mientras que la infancia temprana fue la más protegida.  

Los datos, relevados en el informe Nuevos retrocesos en las oportunidades de desarrollo de la infancia y adolescencia elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA), permiten inferir también que la mayor disponibilidad de adultos en los hogares también repercutió en la merma del trabajo doméstico intensivo en niñas, niños y adolescentes.

La tarjeta Alimentar tuvo un efecto protector de la primera infancia en el espacio de la alimentación. A igual situación de pobreza e indigencia los niños/as sin esa herramienta tuvieron el doble de probabilidad de experimentar inseguridad alimentaria severa que pares no destinatarios de Alimentar.

La pobreza e indigencia en términos monetarios guarda analogía con la inseguridad alimentaria, la primera se incrementó en 5,8% y la segunda en 1,6%. La primera infancia estuvo más protegida de la indigencia y los adolescentes fueron los más afectados. Las infancias del estrato bajo integrado fueron afectadas en mayor medida por la indigencia y la inseguridad alimentaria severa.

A partir del análisis descriptivo, determinaron que las transferencias de ingresos concentraron su efecto distributivo en la pobreza extrema (indigencia monetaria e inseguridad alimentaria severa), y fue muy limitado su efecto sobre la pobreza y vulnerabilidad de los hogares en el acceso a los alimentos en cantidad y calidad.

Salud y trabajo. El trabajo infantil económico y doméstico intensivo experimentó una merma muy significativa como consecuencia del aislamiento preventivo y obligatorio que rigió durante buena parte de 2020, e influyó también en la baja del trabajo informal del que participan las infancias en las grandes ciudades del país. Según los investigadores, esta merma tan pronunciada está muy asociada a la coyuntura de las medidas restrictivas de circulación y la mayor disponibilidad de adultos de referencia en el interior de los hogares en dicho contexto.

La atención preventiva de la salud de niños y adolescentes sanos se postergó de modo significativo en el marco del aislamiento.  Se estima que el déficit de controles médicos preventivos se incrementó casi 12% y el de la salud bucal 23% Si bien el aumento de la incidencia del déficit fue mayor a medida que aumenta la edad, en la primera infancia el déficit se duplicó. Las desigualdades son persistentes, pero el efecto ASPO fue transversal a las infancias.

Las condiciones del medio ambiente de vida (hacinamiento, calidad de la vivienda) no experimentaron cambios en el último año. Mejoró el indicador de contaminación ambiental, como en casi todas las ciudades del mundo en cuarentena. Las condiciones de saneamiento tuvieron un leve retroceso concentrado en el AMBA, y en el estrato bajo marginal. Las desigualdades sociales en el espacio del hábitat son fundamentales para comprender el contexto del encierro obligatorio en la infancia y adolescencia, y en particular en relación con los procesos educativos, de crianza y socialización.

El ASPO tuvo un efecto muy relevante en los procesos de socialización de las infancias y adolescencia. Esto se advierte en el incremento de 10% de la insuficiente actividad física y el comportamiento sedentario. Ambos indicadores afectan a casi el 70% de los chicos/as de entre cinco y 17 años.

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