Los subsidios a los servicios públicos, y a algunos otros bienes, actúan como una forma de
redistribución de riqueza ya que aligeran los gastos de los consumidores. Pero el momento de
redistribuir a través de subsidios en Gobierno parece tener una gran contradicción: sus subsidios
benefician más a los ricos que a los pobres, según un informe publicado hoy por el diario
La Nación.
Según el artículo, más del 40% de los subsidios estatales benefician a las clases medias y
altas. Además, como el 70% de la población tiene ingresos bajos (menores a $2000 brutos mensuales),
cada uno recibe menos que lo que le toca a los de mejor situación económica.
Así, los subsidios estatales benefician a los 15,6 millones de trabajadores, jubilados y
beneficiarios de planes sociales con ingresos bajos con un promedio de $110 mensuales. Los
sectores medios y altos, por su parte, reciben un promedio de $180 por mes de las arcas
públicas, ya que reparten la misma cantidad de dinero entre 6,6 millones de personas,
según el estudio de la consultora Prefinex publicado hoy por el matutino fundado por Bartolomé
Mitre.
De los 34.343 millones de pesos en subsidios, el 40,8 por ciento ($14.016 millones) favorece
a personas que perciben más de $2000 por mes, en forma de
alimentos más baratos, boleto económico en el transporte público y tarifas de gas y
electricidad congeladas para domicilios particulares.
Quienes ganan menos de $2000 mensuales, ubicados en el quintil 1 y parte del 2 en la
pirámide de distribución del ingreso (esto es, los más pobres), reciben el 59,2% de los subsidios
(unos $20.327 millones). Los planes sociales son los únicos que cumplen su cometido de favorecer
exclusivamente a los sectores bajos; sin ellos, la participación de los pobres en los subsidios se
reduce al 55 por ciento.
Para calcular quién es el beneficiario de los subsidios que reciben las empresas, el informe
consideró el consumo de esos productos según los quintiles de la población. Aunque los sectores
bajos incluyen personas por encima de la línea de la pobreza, ese segmento de la población no llega
a quedarse ni con el 60% de los fondos que el Estado destina a contener los precios.
El Estado argentino pagará 47.232 millones de pesos al sector privado en concepto de
subsidios durante 2008. Las empresas de energía recibirán la mayor parte ($ 21.426 millones),
seguida por los subsidios al transporte ($ 6151 millones), alimentos ($ 3666 millones) y planes
sociales ($ 3100 millones). Quedan unos 12.889 millones de pesos para partidas sin identificar,
sostiene el informe.
La redistribución de ingresos kirchnerista favorece más a las clases altas que a las bajas
El Estado pagará $34 mil millones en subsidios al sector privado. Los pobres reciben menos beneficios. Las cifras.