La justicia estadounidense podría extender los embargos sobre los fondos argentinos. El juez
Thomas Griesa había inhibido 1,7 millones de dólares que el Banco Central posee en Nueva York.
Ahora podría elevar esa cifra a
3.469 millones si acepta el reclamo de los "fondos buitre" Aurelius, DK, EM y NML,
acreedores de la deuda argentina que no ingresaron en el canje de 2005.
El juez endureció su posición después de que el gobierno de Cristina Kirchner lo calificara
como
"embargador serial". Griesa adoptó la teoría del "alter ego" que sostienen los
fondos buitres, según la cual el Banco Central de la República Argentina (BCRA)
no es una entidad independiente, sino que depende del tesoro y el Estado
argentino.
Como
el decreto que creó el Fondo del
Bicentenario tenía por objetivo el pago de la deuda privada, la ley estadounidense considera
que las reservas del Banco Central tienen "fines comerciales", los cuales no gozan de inmunidad
soberana y por ende
pueden ser embargados.
"Hay
suficientes pruebas para una orden de embargo...en donde: la Argentina es un
estado extranjero que no es residente ni califica para hacer negocios en el estado de Nueva York, y
repetidamente demostró su voluntad de remover sus activos de la jurisdicción de esta Corte para
eludir los juicios de los acreedores; y b) el Banco Central es un alter ego de la Argentina, que ha
demostrado su voluntad de remover sus activos de la jurisdicción de esta Corte para evadir los
juicios de acreedores", justificó el juez en un agregado a su fallo del lunes,
publicado
por el diario
Clarín.
Desde el comienzo del ciclo kirchnerista, el juez Griesa
supo fallar varias veces a favor del estado argentino, rechazando el argumento del
"alter ego". De hecho, el magistrado había rechazado ese artilugio cuando los fondos buitres
intentaron embargar los aviones de Aerolíneas Argentinas y el dinero de las AFJP, después de que
fueran estatizados.
Ahora parece que Griesa aceptará ese reclamo, según el matutino, aunque había prometido no entorpecer las intenciones del gobierno de lanzar un nuevo canje de deuda con los holdouts, los bonistas más intransigentes que no negociaron en 2005.
Estrategia K. El Gobierno ahora estudia los pasos a seguir para lograr pagar los vencimientos de la deuda externa de este año y evitar los embargos sin admitir una derrota del kirchnerismo.
En esa tarea trabajan el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini; el jefe de Gabinete,
Aníbal Fernández; el ministro de Economía, Amado Boudou, a quien el gobierno responsabiliza por la
crisis; y su secretario legal Benigno Vélez. Buscan evitar a toda costa dar marcha atrás con el
decreto 2010/09 que ordenaba el traspaso de 6.569 dólares de reservas del Banco Central a una
cuenta del Tesoro nacional, que ahora está frenado y
en manos de la jueza María José Sarmiento.
Una de las opciones sería que
el Banco Central financie al Estado con adelantos transitorios al Tesoro. Su Carta
Orgánica permite prestar hasta el 12% de la base monetaria o hasta el 10% de la recaudación de los
últimos 12 meses, lo que hoy equivale a entre 16.000 y 20.000 millones de pesos,
informó el diario
La Nación.
Por su parte, el presidente del BCRA Martín Redrado apeló los fallos de Griesa en Nueva York,
en forma independiente de la Casa Rosada, con quien sigue enfrentado. Su argumento es que
el decreto 2010/09 está frenado por la justicia y no rige, por lo cual los fondos
buitres no pueden invocarlo para demostrar que el Banco Central depende del Tesoro.
Paradojicamente, el Gobierno depende del reclamo de un funcionario al que quiso echar cuando se
negó a aplicar el Fondo del Bicentenario.