La capitalización es más conveniente que el reparto para los trabajadores formales mientras que el
sistema de reparto es fundamental para garantizar una jubilación digna a los trabajadores con
largos episodios de desempleo o de empleo "en negro", según concluye un informe elaborado por el
Instituto para el Desarrollo Social (IDESA).
En un documento, IDESA subraya que "dado que la articulación entre ambos regímenes es la
mejor alternativa, la propuesta de eliminar el régimen de capitalización sólo se puede explicar,
como otros episodios similares en los más de 100 años de historia previsional argentina, por la
voracidad fiscal".
El informe trabaja sobre la hipótesis de un empleado de sexo masculino, que durante 35 años
realizó aportes sobre un salario de $2.500 (equivalente al salario promedio actual) y que se jubila
a los 65 años. Bajo estos supuestos se llega a que, además de la PBU que es igual en ambos
regímenes, los montos del haber serían:
En un esquema de capitalización con una rentabilidad del 4% real anual tendría un haber de
aproximadamente $1.800 mensuales.
En un esquema de reparto el haber proyectado es poco más de $ 1.300 mensuales.
Cambiar la capitalización por el reparto implicaría pérdidas del 27%.
Los resultados son muy sensibles a los supuestos. Por ejemplo, para una mujer la diferencia
podría llegar a bajar a un 12%. Aún con limitaciones, el ejemplo muestra que las
pérdidas para la mayor parte de los trabajadores que son obligados a migrar al reparto serán
superiores a un cuarto del haber.
La conclusión principal del informe de IDESA es que para los trabajadores con regularidad de
aportes -es decir, que no sufren períodos prolongados de desempleo ni de empleo "en negro"-
sus aportes se valorizan más en capitalización que en reparto.
Además, el esquema de capitalización permite proteger mejor los ahorros previsionales dado
el carácter fiduciario de la cuenta de capitalización individual.
Los fondos depositados en la cuenta no pertenecen a la AFJP sino a la persona, siendo
inembargables e intangibles. Prueba de ello es que ya
han desaparecido 14 AFJP y en ningún caso los ahorros previsionales fueron
afectados.
IDESA finaliza señalando que "el tema de fondo es que mientras no se supere la insolvencia
estructural del sector público la presión por apropiarse de los ahorros previsionales siempre
estará latente. En los más de 100 años de vida de la previsión social argentina ésta fue la causa
recurrente de sucesivas crisis.
La estatización de los ahorros previsionales es un resultado natural de la voraz propensión a
gastar por encima de los ingresos, donde en los últimos años juega un papel fundamental el
otorgamiento de 1,8 millones de jubilaciones a personas que no habían hecho aportes. Por eso, para
los legisladores un objetivo más desafiante que perfeccionar el sistema previsional es generar
reglas de comportamiento fiscal más racionales y prudentes".
Fuente: DYN
Por el fin de las AFJP, los futuros jubilados perderán el 27 por ciento de sus ingresos
Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social, ésta será la consecuencia que provocará la estatización de los ahorros previsionales. Ejemplos y estadísticas.