Mientras
los precios no paran de subir, el Gobierno ya está preocupado por la preparación
de los
índices de inflación de febrero. La gran incógnita es si los nuevos números del
INDEC, con intervención oficial, reconocerán que
se manipularon los índices de enero, o si se seguirá en la misma línea.
Históricamente, el índice de inflación de febrero suele ser la mitad del de enero, por
estacionalidad. Esto se debe en gran parte a la reducción en los precios de los alimentos y del
turismo, en relación al mes anterior.
Sin embargo,
los precios de las frutas y las verduras siguen preocupando al Gobierno. En enero,
la suba de estos productos fue uno de los responsables del aumento en la canasta familiar. En
febrero, lejos de producirse una baja,
los precios volvieron a dispararse.
Según un informe privado citado por el diario
La Nación, la lechuga criolla subió entre la última semana de enero y los primeros días de
febrero un
65 por ciento. Algo parecido ocurrió con los tomates redondos, que subieron en
febrero un
17.3 por ciento.
La suba de estos productos, en parte, incidió en las modificaciones que se dispusieron en el
IPC. Por eso, esta nueva suba en los mismos proyectos
pondrá al Gobierno en problemas: si se consigna el aumento de enero, la diferencia
con los índices oficiales de febrero será aún mayor. Si los índices son modificados para mantener
las diferencias,
se producirá un nuevo escándalo.
La gran duda es cuáles serán, entonces, los índices oficiales. En principio, generan interés
los resultados de estudios oficiales y privados sobre las primeras semanas de febrero. A pesar de
que los índices pueden diferir bastante entre sí, sólo se contemplan dos posibilidades:
que coloquen a la inflación en torno al 1 por ciento –agregándole las décimas al IPC
que fueron quitadas a la cifra de enero- o que se la muestra por debajo de 0,5%.
Preocupación por aumentos de frutas y verduras
Precios de los alimentos frescos volvieron a subir. Hay dos posibilidades: que midan la inflación en torno al 1 por ciento - agregando las décimas quitadas en enero - o que se ubique debajo del 0,5 por ciento.