La Ronda de Doha, la cumbre entre países que busca equilibrar el comercio mundial suspendida en
julio pasado,
se reanudará en marzo de 2007. Así lo sostuvo el director
general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, tras una reunión ministerial del
G-20 realizada en Río de Janeiro.
Lamy reconoció que
las negociaciones para lograr una mayor liberalización del
comercio mundial sufrieron "un serio accidente". "Creo que lo que ocurrió aquí es que fuimos
capaces de sacar algún provecho del accidente; ahora, el vehículo está en reparación en el taller
de la OMC", afirmó al comentar el encuentro, según consignó la agencia noticiosa alemana DPA.
Con ligeros matices, Lamy coincidió con el canciller argentino, Jorge Taiana -vocero del
G-20-, y con el comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Peter Mandelson. De la reunión
participaron además, la representante de Comercio de Estados Unidos, Susan Schwab, y el ministro
japonés de Agricultura, Shoichi Nakagawa.
Según el director de la OMC, antes de reanudar las negociaciones es necesario realizar
estudios técnicos "muy complejos" sobre algunos temas y aguardar que los principales actores estén
"políticamente listos", lo que requerirá "algunas semanas o meses".
Apoyo a la OMC. En tanto, Mandelson aseguró que "hubo un sí
muy claro a la reanudación de las negociaciones". Taiana, representante del G-20, remarcó que todos
los participantes "han expresado su interés en que el accidente (sufrido por la Ronda de Doha) no
sea fatal", y que revelaron "cierta disposición de flexibilidad" para hacer concesiones y lograr un
acuerdo.
En tanto, la representante de Comercio de Estados Unidos -cuyo país fue acusado en julio por
la UE de ser el responsable de la suspensión de las negociaciones y que se informó, prorrogaría los
subsidios agrícolas- aseguró que el gobierno del presidente George W. Bush está "totalmente
comprometido con la Ronda de Doha" y que mantiene su voluntad de "alcanzar un resultado robusto,
ambicioso y equilibrado".
"Los problemas que enfrentamos en julio tenían que ver con la falta de claridad en torno a
cuestiones substantivas", afirmó Schwab, quien aseguró que Estados Unidos "está preparado para
hacer más en el campo de recortes substanciales en los subsidios domésticos a la agricultura, en
respuesta a más acceso a mercados".
Schwab, sin embargo, no especificó qué tipo de concesiones adicionales está dispuesto a hacer
su país en el campo de los subsidios internos a la agricultura que, según el anfitrión del
encuentro, el canciller brasileño Celso Amorim,
"es el primer punto a liberar para reactivar las
negociaciones".
Pese a los problemas pendientes, Amorim aseguró que no se siente frustrado por el resultado
de las negociaciones en Río: "Valió la pena en todos los sentidos, pues el mismo hecho de que
tantos ministros se hayan desplazado desde tan lejos para venir acá da la medida de la importancia
de la reunión", dijo.
"Ninguno de nosotros desea el fracaso de la Ronda y todos nos esforzaremos para que sea
exitosa", dijo el canciller brasileño, que hoy celebró además el reingreso al G-20 de Ecuador y
Perú, que se habían separado del grupo.
El G-20 pasó ahora a estar formado por 23 países, de los cuales 11 son latinoamericanos: la
Argentina, Bolivia, Chile, Cuba, Ecuador, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.