sábado 10 de diciembre de 2022
ECONOMIA Agencia OPI - la crisis petrolera

Santa Cruz: bajan torres de perforación y sube el temor a la desocupación

En toda la provincia hay apenas 11 equipos de perforación en actividad, la mayor parte de Repsol YPF. Las compañías menores mantienen apenas uno, por obligación contractual.

31-03-2009 04:42

Por falta de rentabilidad y altos costos las operadoras han dejado de perforar. Las empresas contratistas que se ocupan del servicio (Pride, DLS, Skanka etc) están bajando las torres y el personal, junto a las empresas que viven dando servicio logístico a los equipos, quedan en la calle. Si esto sigue así hay temor que se incremente la desocupación y se corte la cadena de pagos. Alerta en los trabajadores que amenazan con medidas de fuerza.

La situación petrolera en la provincia de Santa Cruz se agrava a límites realmente preocupantes, tanto para el gobierno que advierte un conflicto social generalizado en poco tiempo más, con la consiguiente caídas de las ya escasas regalías que percibe por la producción petrolera, como por parte de la gente vinculada (directa o indirectamente) al trabajo petrolero que constituye una de las principales fuentes de sustentabilidad laboral en algunas zonas de nuestra provincia.

Sucede que desde hace unos meses a esta parte se observa el desmantelamiento de torres de perforación, que no es otra cosa que el abandono de las tareas de apertura de pozos. A esto hay que agregarle la falta de prospección y exploración lo que trae aparejado una menor actividad productiva y con ello la consiguiente desocupación y el irremediable impacto que tiene sobre la economía secundaria que gira en torno a la industria petrolera.

La foto que publicamos en esta nota es paradigmática, corresponde a un equipo que ha sido “bajado” por la operadora y descansa inerte en un predio del paraje La Esperanza a 160 kms de Río Gallegos. La imagen es todo un símbolo de la desactivación petrolera que hay en Santa Cruz, la falta de inversión por parte de las empresas multinacionales y por consiguiente el incumplimiento de los contratos que hicieron con la provincia, donde el eje fundamental de ese compromiso era asegurar las fuentes laborales, incrementar la producción, invertir en exploración y búsqueda de nuevos caudales hidrocarburíferos.

El problema mayor lo vienen teniendo las empresas de servicios petroleros que son quienes contratan la mano de obra en base a los trabajos tercerizados por parte de las operadoras. Estas empresas como Pride, Oxi, Skanka, DLS, etc, y otras tantas que asisten a la producción regional, mueven un importante volumen de mano de obra que despiden cuando las condiciones contractuales con las empresas petroleras cambian o se resienten por cuestiones de baja productividad, las operadoras (como ahora) reducen las tareas de perforación o situaciones por el estilo.

Particularmente la decisión de Oxi de sustituir los servicios de Pride y DLS en perforación en zona norte, por la estadounidense HyP, ha ocasionado en los últimos días un enorme malestar y conflictos que terminaron con la toma de plantas y cortes de rutas hace un mes, por lo cual Oxi se habría comprometido a reubicar a los trabajadores que tanto Pride como DLS deban despedir.
Si bien el 23 de febrero de este año cuando informábamos sobre la realización de un paro petrolero, precisamente fundado en este motivo, Oxi acordó con el Sindicato los detalles de estas incorporaciones, los trabajadores manifiestan ahora que en realidad la nueva empresa de servicios HyP no tomará más de un 10% de la gente que quede sin trabajo como consecuencia de los despidos de Pride y DLS.

Precisamente para hoy lunes a las 08:00 en Caleta Olivia los obreros petroleros tienen proyectado realizar una asamblea frente al ingreso de Oxi y posteriormente procederán a tomar la planta para exigir el cumplimiento de los acuerdos fallidos por la parte empresaria.

En este sentido y de acuerdo a una investigación que OPI ha producido estos días, se pudo establecer que en distintos círculos allegados a la explotación petrolera, existe un profundo malestar ante avisos “no oficiales” por parte de estas empresas, de que varios (de los ya pocos existentes) equipos de perforación, serán retirados de la zona.

OPI pudo establecer algunos datos importantes sobre la cuestión que tanto se remarcó durante la firma de los contratos petroleros; es decir, la obligación de invertir, por parte de las empresas, en exploración y perforación de nuevos pozos. Un ingeniero que actualmente cumple actividad en una de las subcontratistas, nos demostró con documentación que actualmente en Santa Cruz hay solo 11 equipos perforando (entre todas las operadoras) correspondiendo el mayor número de ellos a la empresa Repsol y señaló que hay empresas que mantienen un solo equipo en funcionamiento ya que por contrato no puede dejar de tener (al menos) uno en actividad de perforación.

“No se han hecho pozos exploratorios, se extrae de los que están hechos”, nos señalaba indicándonos que una perforación en la zona sur puede costarle a la empresa entre 1 millón y un millón y medio de dólares. “Aquí hay que llegar a los 3.000 metros” – señalaba – “y eso, siempre y cuando no “hagas papa”, porque allí la empresa habrá perdido todo”. “Hacer papa”, nos explicaba, es perforar y no encontrar el crudo, pozo que luego debe cerrarse con las consiguientes pérdidas a cargo de la petrolera.

Las petroleras no podrían hacer nada si no tuvieran a su alrededor un gran número de otras empresas de servicios a las cuales contratan para realizar distintas tareas que pueden ir desde armar una instalación eléctrica hasta transportar gente. A su vez alrededor de cada una de ellas se mueven cientos de personas y empresas menores, comercios y negocios de abastecimiento de insumos petroleros que van al ritmo del trabajo que tienen esas subcontratistas afectadas a las tareas de perforación y sostenimiento de la logística de apoyo.

En este punto y para tener idea de la importancia que tiene la actividad de perforación en la economía regional, digamos que alrededor de cada equipo como puede ser de la empresa Pride, DLS o cualquier otra similar, coexisten alrededor de 15 empresas más en las cuales se encuentran quienes hacen el barro, las de geología, la que produce los trépanos, la que limpia las locaciones, escudos de protección etc. A su vez cada equipo trabaja con tres turnos diarios que emplean un total de 21 operarios, dos jefes de equipos, dos mecánicos y dos electricistas.

Pride es una de las empresas de servicios que más personal emplea, teniendo a su cargo una 2 mil personas distribuidas por las geografía del país y de ellas unas 600 o 700 trabajan en Santa Cruz, en tanto DLS posee unas mil afectadas a distintos servicios.
Nos confirmaron también que no se está haciendo exploración y que las operadoras prefieren perforar los lugares donde hay seguridad de encontrar crudo y desechan por el momento la tarea de realizar prospección y exploración de nuevos yacimientos esperando mejor precio del petróleo en los mercados mundiales, “Explorar cuesta mucho dinero y no hay garantías de que se pueda descubrir una cuenca importante, por eso, ante estas crisis, las empresas optan por dejar al mínimo las dotaciones y se van de donde no es rentable” nos explicaban.

Fuente: Agencia OPI Santa Cruz

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