La sorpresa, indignación y una acalorada protesta con más de 200 despachantes en el edificio de la Aduana porteña surtieron efecto.
Hoy a la tarde la AFIP dio marcha atrás con su medida de frenar el ingreso a plaza de mercaderías importadas que había implementado de hecho y sin aviso o comuniación previa desde la mañana.