Tres de cada 8 trabajadores se desempeñaba en la informalidad, al cierre del primer trimestre,
según informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Esta proporción
equivale a un 37,3 por ciento de la masa laboral, lo que implica una reducción de
4,6 puntos, con relación al mismo período del año pasado cuando los empleados no registrados
alcanzaban al 41,9 por ciento del total.
La Población Económicamente Activa (PEA) se calcula en 16.000.000 millones de personas. Sobre
ese total cerca de 2.656.000 están desocupados o subocupados (un 8,4 y 8,2 por ciento
respectivamente). En consecuencia existen 13.435.000 trabajadores en el país, de los cuales 10
millones están en relación de dependencia (76,8 por ciento) y de ellos, 3,7 millones no lo hacen en
forma legal.
La peor situación laboral se vive en el NOA donde el 46,5 por ciento de quienes trabajan lo
hacen "en negro". Luego le sigue el NEA donde el 44,9 por ciento no está inscripto y más
atrás aparece Cuyo con el 41,6 por ciento. En el gran Buenos Aires y en la región pampeana la
situación es similar con tasas de empleo no registrado de entre el 36,2 y 36,6 por ciento
respectivamente. La mejor situación se da en la Patagonia, región en la que el empleo en negro sólo
afecta al 21,5 por ciento de los trabajadores.
El INDEC extractó el comportamiento de las ciudades con más de 500 mil habitantes y con menos
de 500 mil habitantes, lo cual mostró un comportamiento disímil de la situación laboral. En las
ciudades más grandes el empleo irregular es de 60,1 por ciento y en las más chicas de 55,1 por
ciento.
En otro orden el grupo de "no asalariados" -o sea aquellos cuentapropistas en general- es el
23,2 por ciento de la población.
El informe reitera que la
tasa de desocupación es del 8,4 por ciento, mientras que la desocupación entre los Jefes de
Hogar es de 4,1 por ciento. La mayor tasa se observa en las mujeres de hasta 29 años (18,7
por ciento), mientras que la más baja entre los varones de 30 a 64 años (3,7 por ciento).
Fuente: DyN