viernes 23 de julio de 2021
ESPECTACULOS ESCENA 2021
19-06-2021 03:03

El teatro abre, pero la crisis puede ser letal

En esta nueva etapa, se vuelve a permitir la actividad artística en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La limitación por sala implica solo un 50% de espectadores. Miembros del sector anticipan estrenos, reflexionan sobre la situación cultural y reclaman más ayuda del Gobierno.

19-06-2021 03:03

Se abren los teatros, pero la gran pregunta es: ¿todos regresan? Ya volvieron a cambiar las fechas de estreno de varios espectáculos de la avenida Corrientes. Aunque algunos prefieren esperar una capacidad mayor al 50%, la que permite actualmente el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

El flamante presidente de la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales, Carlos Rottemberg afirmó ante la consulta: “Se publicó este miércoles 16 en el Boletín Oficial la habilitación en todo el territorio nacional a la actividad cultural con base del 50% de foro y también aprobaron el Pasaporte Cultural con el cual el público podrá circular en horario restringido. Estas iniciativas salen porque siempre priorizamos la salud y las fuentes de trabajo. Estuvimos unidos la Asociación Argentina de Actores, la Sociedad General de Autores de la Argentina, el Sindicato de Músicos, el Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público, la Unión de Maquinistas de Teatro y Addet. Todos con el mismo fin común. Dentro de la actividad respetar las fuentes laborales, crear proyectos y brindar seguridad con los protocolos consensuados. Esto se trasunta en bienestar a una comunidad artística afectada durante quince meses”.

Suma: “Desde el inicio de la pandemia Addet tuvo en claro y transmitió la premisa de cuidar la salud y preservar el trabajo. Lo seguimos sosteniendo. Nunca estuvo en discusión el protocolo en nuestras salas. Al contrario: nos lo han ponderado los artistas, gremios, autoridades, la prensa y espectadores. Aún con los apoyos del Ministerio de Cultura de la Nación, los subsidios son solo pequeños paliativos. No somos lactantes del Estado. Invertimos en protocolos y demostramos que supimos minimizar los riesgos. Vamos a acompañar con los primeros pasos con algunos títulos que ya arrancaron ayer, el viernes 18, y otros que se van a ir sumando. Va a ser al principio una cartelera acotada, obviamente, porque va a tardar este proceso y para seguir viendo cómo podemos rearmar la grilla. Vamos a empezar a movernos”.

 Así se suceden los títulos. Gracias María Elena!, homenaje a Walsh, irá los viernes y sábados a las 20 y los domingos a las 19 en el Regina (Santa Fe 1235). Continuarán con sus funciones: El acompañamiento, con Luis Brandoni y David Di Napoli, en Multiteatro; Tres empanadas con Florencia de la V, Juan Pablo Geretto y Flavio Mendoza, en el Broadway (Corrientes 1155); Sex, viví tu experiencia de José María Muscari, en Gorriti Art Center y El equilibrista, con Mauricio Dayub, en Chacarerean. Confirmaron que el 25 de este mes finalmente estrenarán Dos locas de remate con Soledad Silveyra y Verónica Llinás en el Astral (irán de viernes a domingo). 

Otro de los empresarios comerciales (La Plaza y Metropolitan Sure) es Pablo Kompel: “Todos reconocen que en nuestras salas, donde se invirtió en la ventilación son lugares seguros, donde no se dan contagios. No somos fiestas clandestinas. Tanto Nación como Ciudad coinciden”. Arrancará con su programación entre fin de junio y principios de julio. Irán con el estreno de Desnudos en Metropolitan Sura. Repondrán: Lo escucho; Las chicas de la culpa, Redes, Casi normales y Petróleo. También Lino Patalano, sinónimo de Teatro Maipo, afirmó que volverán abrir en julio con Dalia Gutmann y Tengo cosas para hacer.

Los barrios independientes. Ésta es solo una cara de la escena nacional, porque en los barrios late la pasión de los independientes nacidos muy poco antes de la década del treinta. Desde 1998, Artei (Asociación Argentina del Teatro Independiente) con más de cien salas. Su actual presidenta es la gestora del teatro El Excéntrico de la 18, Valentina Fernández de Rosa. Afirma: “Creemos que como ciudadanos queremos acompañar al Estado: cerramos los espacios, aunque son un lugar seguro, como el protocolo lo demostró. No tuvimos contagios. Es un momento en el que necesitamos el apoyo de Nación y Ciudad más que nunca. Desde Nación por parte del Ministerio de Cultura y el Instituto Nacional del Teatro hay apoyos. Desde Ciudad hemos tenido una respuesta muy pobre, por no decir nula. El 2% del presupuesto de Cultura se aplica a toda la cultura independiente: si fue insuficiente cuando estábamos abiertos, ahora es absurdo”. 

De las 110 salas que contabilizaron, solo el 20% pudo abrir sus puertas y muchas las cerraron definitivamente. Ahora con esta nueva medida: con una capacidad del 50%, las más pequeñas no podrán abrir. 

Uno de los creadores que tiene su propio espacio es Javier Daulte. Dueño de una sala emblemática de la zona del Abasto, Espacio Callejón, y desde allí reflexiona: “Respecto de las ayudas de Nación como de Ciudad, que se hacen indispensables es claro que hay intenciones de atender al sector, pero no alcanza para cubrir los gastos que debemos afrontar mes a mes. Hay algunas líneas de ayuda que aplican para algunas salas y para otras no. Cada situación es muy particular y las necesidades y urgencias de cada sala son diferentes. Hay teatros que no han podido abrir desde el cierre de marzo de 2020 y varios que ya han cerrado definitivamente. Son muchas las personas afectadas por esta situación. La incertidumbre es, como viene siendo desde el año pasado, muy grande”. 

Claudio Tolcachir está al frente de dos salas, Timbre 4, donde funciona además una escuela de teatro. Analiza: “De manera positiva hay diálogo permanente con Nación y Ciudad. Siento que a esta altura de un año de pandemia y con una inversión de un millón de pesos para hacer ventilación especial abrí con una capacidad de 30% y luego el 50% ahora la realidad es inviable. Es imposible abrir una sala. No se asume por parte de quienes gestionan que no resistimos más. La ayuda o subsidios se agradecen sean de INT o Proteatro, pero no podemos sostenernos. Creo que deben aportar un plan profundo de salvataje o será la muerte de los teatros independientes. No hay manera de pagar los alquileres, sueldos, gas, luz, nadie habla de ganar dinero… No se está viendo la dimensión real que vamos a tener que cerrar los teatros. En Timbre, que tiene además de los escenarios la escuela, tenemos serias posibilidades de no poder seguir. Siento que la Ciudad como la Nación deben pensar un plan no solo de dinero, sino de creatividad, para usar los espacios para la gente. Puede haber actividades para ayudarlos a subsistir. No todo tiene que ver con el dinero sino también la creatividad y adecuación. Como hicimos nosotros que creamos festivales, puentes. La tragedia anunciada sería que se transformaran en estacionamientos sin edificios. Deben asumir la responsabilidad quienes tienen roles de gestión”.

 

Las expectativas y las posibilidades

Desde el 23 vuelve Brujas, que cumplió treinta años desde su estreno. Suben al escenario del Tabarís parte de su elenco histórico: Thelma Biral, Nora Cárpena y Moria Casán, más María Leal y Sandra Mihanovich. Es ella, Casán quien reflexionó: “Nunca se contagió nadie en un teatro. Tenemos el máximo control. Al entrar te toman la temperatura. Hay tanto alcohol que si te acercás a un foco te vas a incendiar. Es un teatro interrumpi, como un coito interrumpi. Estas nuevas Brujas treinta años después es maravillosa. Es más potente que en el 91. Ahora hay una sensación de afecto que le hace bien al alma. Todas las noches me mandaba un coito y los sábados dos. Fue la primera vez que extrañé algo que me cortaron. Quiero seguir en el teatro para hacer bien a la gente. Hay un intercambio de emociones único en el teatro. Ahora con el barbijo parece que escuchás los latidos del corazón y la gente te mira fijo. El teatro hace bien al alma”. 

Otro intérprete y además director, Luciano Cáceres, dice: “Estábamos por estrenar Desnudos en el teatro Metropolitan Sure, cuando tuvimos que cerrar. Sentimos incertidumbre. Entendemos lo de los contagios y los esfuerzos que hicieron tanto las salas comerciales como las independientes para conseguir filtros y bajar el aforo. La actividad es poca. No solo los que actuamos sino toda la familia artística está dañada. Quisiera que nuestra actividad se viva como esencial no solo por nosotros, sino también por la gente. Me preocupa la pérdida del ritual, el conmoverse, la poesía, todo esto aporta nuestra actividad. La complicidad y la mística que se genera con el público en un teatro. Costará reanudarla”.

En esta Nota