viernes 07 de mayo de 2021
ESPECTACULOS MARINA GLEZER
08-08-2020 04:05

"Podes ser famoso y no tener un mango"

La actriz y conductora es la responsable de Vuelve, un ciclo de radioteatro que se ha convertido en un oasis para la comunidad artística.

08-08-2020 04:05

Amo a los actores” dice Marina Glezer, una actriz cuyos compromisos (sean los artísticos o con causas que considera cercanas como el aborto o el derecho al aborto) siempre son contundentes. Y quizás ninguna prueba de amor, en tiempos de compañías enormes que truecan su programación al entretenimiento barato y sin ficción es tan noble como Vuelve, el ciclo de AM 750 que todos los sábados a las 23 revive -aunque nunca se fue del todo- la tradición del radioteatro. La idea, desarrollada por Grupo Octubre, además de saludar a la época dorada del medio busca traer a nombres como Martin Slipak, Pilar Gamboa, Malena Pichot, Valeria Lois, Jorgelina Aruzzi, Sofia Gala, Patricio Contreras y Luis Machin, entre muchos otros. La misma Glezer, que también conduce allí Pasajera en trance (domingos 13 a 16) dirá: “Lo que hacemos funciona como una ventana para respirar, un paliativo para no dejar morir. Los dos meses que estuve compenetrada en la preproducción de esto, me salvaron la angustia. Da la esperanza que no está muerto, que podemos seguir creando. La comunidad artística le dio la bienvenida. Y el público también. Hasta me llegaron saludos, agradecimientos, de escuelas de ciegos. Por ejemplo, ni había pensando en esto.”

—¿Cómo se desarrollan las grabaciones para respetar el protocolo sanitario?

—Hasta que pudimos empezar a grabar pasaron dos meses, y ahí se generó por parte del Estado un protocolo. Lo hacemos de a dos actores, dos actores por obra, respetando las distancias, y grabamos ese día respetando un control extremo. Cuando entramos hasta pasamos por una cabina que desinfecta, y tomamos la fiebre. Grabamos cuatro en un mismo día, por precaución. Hasta pienso que se podría usar esa metodología para filmar algo en el estilo de Atreverse, u otros unitarios como Alta Comedia, es decir, se podría hacer ficción de situación de dos actores con un decorado.

—¿Cuál fue el proceso por el cual pudieron llegar a las obras que hoy pueden escucharse?

—Tuve bastante tiempo para preproducir y pedirle a los teatreros que trabajen los materiales. Los actores ensayan por su lado y pueden indagar en ese mundo que está un poco olvidado si se quiere. Yo soy un público muy cautivo del teatro. Me apasiona. Empecé a estudiar con Brinsky, con Fernández, y así hasta estudiar dramaturgia. Estoy linkeada a esta capital del teatro que es la Cava. Ahora se asociaron los productores de teatro independiente. Por suerte, hay una movida muy grande. Siempre he sido muy afortunada de quedar agrupada entre el teatro oficial, el teatro comercial y el under. Me gusta mucho, además de hacerlo y formarme en las escuelas de teatro, también soy espectadora. Conozco, quiero y admiro el trabajo de muchos actores que por ahí no tuvieron la oportunidad de subir al mainstream en términos de TV y cine, pero que hacen teatro hace 20 años. Siempre, ininterrumpidamente. Y se van de gira. Penzotti, Spregelburd, Lola Arias, Matías Feldman, Buenos Aires Escénica: son compañías teatrales y autores a las que le sigo el trabajo hace mucho. Un poco el criterio del radioteatro tiene el objetivo de llevar ese teatro diamante, secreto, tesoro, a un público más masivo. 

—Aparte no hay que ignorar la posibilidad de los actores trabajando...

—Ufff, por eso te digo. Al principio trabajé con parejas convivientes, que vivían juntos, con este mismo protocolo que venimos usando hace tres meses (hacemos cuatro episodios cuando grabamos). Pienso que este protocolo se puede producir para contenido audiovisual, en los términos que decía antes. El mundo de los actores, a nivel actoral, está muy deprimido. Es un derecho humano el acceso a la cultura. Podemos vivir sin tomar aviones, salir a comer afuera y más, pero no dejar de ver películas, series, ver teatro, leer. Cultura, educación y salud son hermanas. 

—Incluso canales y otras radios, que siempre han necesitado de los actores, como noticia o como entrevistados, podrían generar algo similar y producir empleo ¿o no? 

—Pero...viste que nadie, nada, nunca. Hasta hay empresas que les deben dinero a los propios artistas de su propia cultura. Justamente son los que hacen la división entre espectáculo y cultura. Es como que al ser del espectáculo sos una cosa, del ambiente, un objeto. Y siendo de la cultura sos la tracción de una maquinaria que hace crecer cierta cuestión social, que es esto que te digo, el teatro, compañías que tienen más de 10 años, que generan capital artístico, nuevos artistas, que dan docencia (hoy aggiornados por Zoom) y son más de 800 asociados en Profesores de Teatro Independiente (PIT). Esa puesta en valor sobre todo de los grupos que todavía tienen recursos económicos para solventarlos es muy injusto. Quedó muy en evidencia cómo les han soltado la mano a sus propios artistas y no les tiran ni un hueso. 

 

TODAS LAS POSIBILIDADES 
A la hora de cómo Vuelve, el radioteatro que produce y coordina en AM 750, podría ser un modelo a imitar, Glezer sostiene: “Yo hago teatro puro en la radio, pero se puede hacer cómico, stand-up, infantil. Para indagar tienen una ventana al mundo enorme. Te digo más: si los actores, que ya sabemos hacer nuestro oficio, vamos con nuestro vestuario, el set lo podes hacer hasta en croma. Digo, se puede hacer magia por postproducción, y aprovechar los recursos.” ¿Por qué entonces no vemos podcast de series, de canales como Telefe o El Trece “Es un poco por individualismo, un poco no verla. Y para mi también tiene que ver con poder gestar, o gestionar. Yo levanto el teléfono, y dirijo integralmente, y hago pre, durante y post. Es querer a los actores. Además de inventiva y creatividad, tenés que querer a tu comunidad cultural y artística. Amo a les actores argentinos.” Y suma: “ Pienso que los modelos de producción que se vienen deberían ser más plurales y diversos, con nuevos estatutos y que amparen los derechos de imágen. Lograr que los actores no sean el último orejón del tarro. Que se los cuide en crisis económica. No le importás a nadie, y es un mito que los actores son millonarios porque son famosos. Podés ser famoso y no tener un mango.” 

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