sábado 01 de octubre de 2022

Un protagonista de acero para una serie gigante

22-12-2019 01:14




La saga literaria de Andrzej Sapkowski devino megaéxito en el mundo de los videogames y ahora llega a la pantalla de Netflix, bajo la forma de la respuesta de la N a Game of Thrones. Eso implica la creación y puesta en escena de un mundo medieval de reglas propias, claro. Aquí la profesión de cazador de monstruos del protagonista genera una perfecta base para un entramado lúdico de fantasía con brujas, portales, criaturas y demás integrantes del cóctel que sirve para generar imágenes con efectos especiales. Lo cierto es que la promesa de The Witcher se pisa con su propia prepotencia, que no parece tal, pero que pretende construir un mundo, una fantasía, y termina cediendo bajo el peso de determinadas variables que la acomplejan.

Uno de sus tics, que pareciera la serie entiende y por eso le suelta un poco la mano, es el mismo Witcher, interpretado por Henry Cavill. El actor que pasó por Buenos Aires pelea contra sí mismo, contra cierta cualidad marmórea que solo Joss Whedon pulió como nadie (sí, Joss Whedon en el final de La Liga de la Justicia logró sacudir el bronce para lograr que Cavill haga burbujas de su mejor y menos disfrutada forma: siendo el bonachón sonriente, siempre un poco invencible y otro poco fuera de lugar). Aquí la misma serie le confía demasiado, y si bien eso es una apuesta grande, entendible, el rol que él mismo Cavill pedía a gritos termina fosilizado en su capacidad de ser ícono al mismo tiempo que muñeco de acción (y no mucho más: cualidad que el tío Arnold sabía hacer everfescente y grasosa). Cavill actúa cada instante como si se le fuera la vida en ello, y eso genera por momentos una intensidad bienvenida, sobre todo en las peleas, y por otros una exageración densa que hace que un muerto digital tenga más sensibilidad para su personaje que el ¿ex? Superman.

Lo que quizás más duele es, a pesar de una segunda temporada confirmada, la sensación de oportunidad pérdida: Netflix hizo una apuesta y la creadora Lauren Schmidt parece responder con ciertas ideas ingeniosas (los arcos argumentales de los personajes femeninos son mucho más interesantes, nuevos y hasta salvajes que la rutina de manual que Cavill y su Witcher no pueden alterar ni con todos los encantos del mundo). The Witcher termina siendo un posible poco fértil, donde la sensación reinante es que quizás sus personajes secundarios merezcan más tiempo de relato. En ellos esta el corazón de una serie con demasiado pecho inflado.

The Witcher








Creadora y guionista: Lauren Schmidt

Intérpretes: Henry Cavill, Freya Allan, Joey Batey, MyAnna Burin y Tom Canton

Dirección: Alik Sakharov, Alex Garcia Lopez, Charlotte Brändström y Marc Jobst

Temporada: 1

Episodios: 9

Disponible en Netflix

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