La influencer y modelo Candela Arizaga volvió a declarar este lunes ante la Justicia para ampliar su testimonio sobre el episodio ocurrido durante la madrugada del 4 de agosto en el departamento de Facundo Moyano, en el barrio porteño de Belgrano. A través de su abogado, volvió a pedir que se levante la restricción de acercamiento y contacto que pesa sobre el exdiputado nacional y, al salir de la fiscalía, aseguró: “No fui intimidada por los Moyano”, mientras que Roberto Herrera sostuvo que “no hubo violencia”.
Aun con eso, la fiscal Florencia Nocerez rechazó el pedido por considerar que todavía no es prudente.
Durante la mañana, la presentación comenzó poco después de las 9 en la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 31 de la Ciudad de Buenos Aires.
Caso Cerimedo: hoy será un día clave para los dos acusados de atacar a Nadia Beller
La nueva presentación no implicaría, en principio, un cambio sustancial en el relato que la influencer ya brindó ante la Justicia. Su defensa había solicitado la semana pasada que pudiera ampliar su testimonio para realizar precisiones sobre algunos aspectos que no había podido recordar o explicar durante su primera declaración.
En aquella oportunidad, ante la fiscal Florencia Nocerez, Arizaga negó haber sido víctima de violencia de género y sostuvo que no había mantenido una discusión con Moyano. También negó haber sufrido violencia física o verbal y dijo no recordar haber afirmado ante la Policía que había sido golpeada o encerrada.
Además, manifestó que no quería continuar con la investigación ni solicitar medidas de protección. Días después, sin embargo, su abogado presentó el pedido para que pudiera ampliar su declaración.
Facundo, el inesperado paria del clan Moyano
La causa se inició luego de un episodio ocurrido durante la madrugada del 4 de agosto en el edificio de avenida del Libertador donde vive Moyano que se volvió un escándalo. Según mostraron las cámaras de seguridad, Arizaga salió corriendo del departamento semidesnuda y el dirigente sindical fue detrás de ella. A partir de esa situación, la Justicia busca determinar qué ocurrió dentro del departamento antes de que la joven abandonara el lugar.
Hasta el momento, ya declararon 11 testigos, entre ellos vecinos, policías, médicos y la empleada doméstica de Moyano, quienes aportaron distintos elementos sobre lo ocurrido durante aquella madrugada. El exdiputado es investigado por violencia de género en este caso.
RM/LT