martes 19 de octubre de 2021
OPINIóN Un año después
24-09-2021 23:55
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Examen crítico del papel de la educación

24-09-2021 23:55

Las reacciones de los países ante la crisis por el covid-19 han sido muy diversas. En ciertos países las clases siguen siendo virtuales y se decretan confinamientos de manera periódica.

El sistema educativo ha sufrido en todo el mundo y hay muchos desafíos que requieren nuestra atención. La imposibilidad de acceder a la educación, especialmente en aquellos lugares que carecen de la infraestructura adecuada para el aprendizaje a distancia, se ha convertido en un problema universal. Los alumnos que se ven privados del aprendizaje pueden sufrir consecuencias a largo plazo, y es muy probable que eso tenga repercusiones en la sustentabilidad y el desarrollo económico de los países afectados. Los países con economías menos desarrolladas pueden ser los más perjudicados, lo que abriría aún más la brecha educativa con respecto a los más desarrollados.

Los educadores se han visto obligados a adquirir nuevas habilidades de alfabetización digital rápidamente, a fin de prepararse para adoptar un método de enseñanza completamente nuevo. Y pese a los desafíos que han planteado cuestiones como la igualdad de acceso a la educación y la inclusión, muchos colegios han conseguido continuar con la enseñanza.

“Las dificultades económicas han revelado las competencias necesarias para prosperar en este nuevo paradigma”.

Por otro lado, la evaluación adecuada de los alumnos ha sido un motivo de preocupación constante para los educadores, sobre todo en lo que respecta a la evaluación sumativa. Sin embargo, esta dificultad ha planteado la posibilidad de reformular las preguntas para que los alumnos piensen de forma crítica y utilicen sus conocimientos previos para sintetizar los nuevos. En definitiva, lo que necesitan los educadores es hacer un seguimiento del progreso de los alumnos y formarse una idea más precisa de sus habilidades y competencias al final de sus estudios. Entonces, lo que está claro es que los expertos en educación deben preguntarse no solo cómo se debe evaluar a los alumnos, sino también qué se debe evaluar. ¿Qué queremos que los alumnos aprendan antes de finalizar sus estudios en el colegio?

En general, los alumnos quieren acceder al mercado laboral después de recibir una educación académica, científica o profesional, pero ¿les garantizan estos estudios el éxito en el futuro? Se ha tenido un impacto muy negativo en el mercado laboral, pero también ha propiciado el surgimiento de nuevas empresas. La realidad de las dificultades económicas de muchos países ha revelado las competencias y habilidades necesarias para prosperar en este nuevo paradigma. Resalto “paradigma”, porque la antigua normalidad ya es cosa del pasado.

Cabe preguntarse qué necesita un país para contar con un capital humano capaz de encontrar un lugar en el mercado laboral en el futuro. Las empresas demandarán empleados que cuenten con un repertorio de habilidades específico. Por ejemplo, deben ser capaces de solucionar problemas, pensar de forma crítica y comunicarse con eficacia.

Después de afrontar tantas dificultades para evaluar a los alumnos, es evidente que ha llegado el momento de abordar en serio una reforma educativa que debe abarcar la forma de enseñar y aprender, los métodos de evaluación y los contenidos y competencias que se evalúan. La educación se encuentra en un momento crítico, y parece que la pandemia ha servido para que quede aún más clara la importancia de la conexión entre el mundo en el que vivirán los alumnos y la educación que reciben. Los expertos en educación deben analizar rigurosamente los desafíos que afronta el sector y garantizar el éxito de nuestros alumnos en el futuro.

*Profesora de Gestión Empresarial, Economía y Teoría del Conocimiento (TdC) del Bachillerato Internacional (IB).

Producción periodística: Silvina L. Márquez.

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