viernes 20 de mayo de 2022
OPINIóN
21-01-2022 08:00

El capitalismo encontró sus anticuerpos: la sustentabilidad

Hablar de sustentabilidad hoy implica pensar en factores no solo ambientales, sino también sociales y de gobernanza.

21-01-2022 08:00

Debieron transcurrir más de cien años luego de la Revolución Industrial para lograr un consenso sobre el rol de la actividad humana como una de las principales causas del aumento en la emisión de gases de efecto invernadero. Hoy en día, el desafío es promover una economía baja en carbono que sea lo suficientemente competitiva y accesible para lograr esta transición evitando, a su vez, la pérdida de empleos.

Hablar de sustentabilidad hoy implica pensar en factores no solo ambientales, sino también, sociales y de gobernanza. Si bien el concepto surgió ligado a lo ambiental, su posterior investigación y divulgación fue mejorando los conocimientos y la profundidad de los abordajes.

Se ampliaron los conceptos y se consolidó la tendencia de que, en un mundo interrelacionado, los desafíos de la sociedad global requieren de la articulación de múltiples actores, trabajando de modo colaborativo. Sumado a que, las disrupciones generadas por la pandemia, en un contexto de crisis climática, complejizaron gran parte de los desafíos a nivel mundial. De acuerdo a las estimaciones del Banco Mundial, alrededor de 100 millones de personas más viven hoy en condiciones de pobreza extrema como resultado de la pandemia. Además, se estiman entre 68 y 135 millones de personas más en situación de pobreza como consecuencia del cambio climático. La interrelación de las problemáticas y su magnitud requiere de acciones conjuntas.

La sustentabilidad, eje central 

Los temas ambientales y sociales han permeado en la agenda de las compañías y el sector público. En la encuesta de Percepción de Riesgos Globales que anualmente realiza el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) más de la mitad de los principales riesgos globales identificados en el largo plazo, se relacionan con la crisis ambiental y la estabilidad social. En este contexto, el desempeño ASG en las compañías se vuelve central para lograr el desarrollo sostenible y un crecimiento con equidad.

Si bien, en nuestro país, la situación de crisis recurrente nos lleva a poner el foco en otros temas de coyuntura (estancamiento económico, crisis de empleo, pérdida de institucionalidad, inflación y desigualdad en el acceso a tecnologías), la importancia de la gestión de estos temas se ha incorporado en la agenda hace ya unos años. En 2019, y acorde a lo venía sucediendo a nivel global unos años antes, se publican en Argentina los lineamientos sobre la emisión de bonos sostenibles. Este es un gran paso hacia la convergencia de las finanzas y la sustentabilidad, en el que la rentabilidad sigue siendo central, pero es acompañada por la gestión de riesgos y oportunidades vinculados al impacto en el ambiente, la sociedad y acorde a las buenas prácticas de gobierno corporativo. Cuando en 2019, iniciamos el proceso de re-etiqueamiento como Bono Verde de una obligación negociable emitida en 2017, fuimos la primera compañía privada en integrar el Panel SVS de BYMA, hoy son más de 20 los Bonos listados en el Panel.

Sustentabilidad: una brújula frente a la incertidumbre 

Este nuevo paradigma ha ido cobrando importancia, impulsado por fondos de inversión como Back Rock e instituciones internacionales de crédito, con una marcada tendencia al crecimiento. En 2020, la emisión global de bonos verdes fue récord: 270.000 millones de dólares, según Bloomberg. Posiblemente, el número en 2021 sea mayor gracias a la proliferación de nuevos actores, como la Unión Europea, que recaudó 12.000 millones de euros en un bono para inversiones ecológicas y sostenibles.

Cada vez son más las empresas que incorporan los criterios ASG en el centro de su negocio, rompiendo con esquemas tradicionales y marcando nuevas tendencias en el consumo de productos y servicios.

Estamos atravesando un momento en el que la sustentabilidad, paso de ser un tema de agenda a consolidarse como un nuevo paradigma. El desafío es decidir si la gestión se realiza por convicción, por competencia o por coerción, o como menciona Larry Fink, director de Back Rock, Will you lead or Will you be led?

 

* María Jimena Zibana, responsable de Sustentabilidad de Plaza Logística.