domingo 05 de febrero de 2023
POLITICA SE RECUPER UN MILLN Y MEDIO DEL BOTN

A un año del “robo del siglo”, piden el juicio oral

Lo solicitó la fiscalía que, además, determinó oficialmente el monto que fue sustraído de la sucursal Acassusso del Banco Río: al menos ocho millones de dólares. Sólo se recuperó un 18 por ciento de lo sustraído.

21-12-2006 22:56

A poco de cumplirse el primer aniversario del denominado “Robo del Siglo”, en el que un grupo de asaltantes arremetió contra la sucursal Acassuso del Banco Río, la fiscalía elevó un pedido de juicio oral para esa causa.

El equipo de fiscales que realizó la pesquisa sobre el robo, además, estableció de manera oficial que el botín robado fue de “al menos de ocho millones de dólares”, de los cuales se recuperaron sólo uno y medio, es decir, un 18 por ciento del botín.

El requerimiento fue presentado hoy por los fiscales de San Isidro, Jorge Ariel Apolo, Eduardo Vaiani, Duilio Cámpora y Fabián Brahim contra los cinco procesados, de los cuales solo tres están presos, uno en prisión domiciliaria y otro en libertad.

Los acusados. Los fiscales dieron por clausurada la instrucción y acusaron a los cinco imputados por los delitos de “robo doblemente calificado por el uso de armas y por ser cometido en lugar poblado y en banda, en concurso real con privación ilegítima de la libertad agravada, tenencia ilegal de arma de guerra y encubrimientos reiterados”.

Entre los acusados que actualmente cumplen prisión preventiva figuran el presunto líder de la banda, Luis Mario Vitette Sellanes, alias “Marito” o “Uruguayo”, de 51 años; Rubén Alberto de la Torre, alias “Beto”, de 52; y José Julián Zalloechevarría, alias “el Gordo Julián”, de 49.

En tanto, pese a la oposición de los fiscales, Fernando Araujo, de 38 años, está bajo el régimen de la prisión domiciliaria y Sebastián Norberto García Bolster, alias “Marciano” o “el Ingeniero”, también de 38, está en libertad con el régimen de la prisión preventiva morigerada.

Si bien se llegó a hablar de un botín que podía ascender a los 15 millones de dólares, en el requerimiento, los fiscales afirmaron que de las 145 cajas de seguridad saqueadas, los ladrones se apoderaron de “ dinero en efectivo por un importe estimado, hasta ahora, en al menos ocho millones de dólares”.

El fiscal Apolo aseguró que “de ese dinero se recuperó sólo el 18 por ciento, alrededor de un millón y medio de dólares que fueron secuestrados a los imputados cuando fueron detenidos o en posteriores allanamientos”. Además, el fiscal de Martínez agregó que se recuperaron “cinco kilos de las joyas robadas y cinco automóviles y un departamento que habían comprado los acusados con el botín”.

Cronología del robo. Al describir el hecho, los fiscales puntualizaron que el robo comenzó a las 12.38 del 13 de enero cuando dos hombres, bautizados como el de “traje gris” (Vitette) y “el de camisa blanca” (que aún no fue identificado y se encuentra prófugo) accedieron al garage del banco en un Ford Escort robado.

Pocos minutos después, por la puerta de acceso al banco situado en la esquina de avenida Del Libertador y Perú de Acassuso, “el falso médico” (Alberto de la Torre) y el de “camisa salmón” –los fiscales consideran que se trata de su hijo Gastón de la Torre, nunca detenido por el caso–, irrumpieron armados al grito de “¡todos al piso!”.

El “quinto hombre” con gorra (Araujo), que llegó en otro auto robado –un Volkswagen Gol que dejó abandonado en la calle Perú–, fue el último en entrar y el encargado de cerrar la puerta. De esta manera, los asaltantes obligaron a salir de la caseta de seguridad al policía Walter Serrano, lo desarmaron, se apoderaron de su equipo Nextel y lo liberaron.

“Hace dos semanas que estoy en la calle después de 15 años de estar guardado, vos manejá el comité de crisis. No quiero que nadie dispare. Sacame la gente que tenés en el techo porque te quemo un rehén en vivo y en directo”, fue la amenaza del “hombre de traje gris” –que se hacía llamar “Juan” según los fiscales– al dialogar con el primer negociador.

Los cinco delincuentes mantuvieron a una veintena de personas como rehenes, entre clientes y empleados que, sumados a la jefa operativa y al contador de la sucursal, a quienes obligaron a abrir el tesoro de donde robaron 600 mil pesos, según informó en su momento el mismo Banco Río.

Aparentemente, a las 14 liberaron al vigilador privado del banco y diez minutos después a una de las clientas. A las 15, “Juan” pidió pizzas y gaseosas y prometió liberar a todos. Sin embargo, eso nunca ocurrió porque a más de cuatro horas de perder todo tipo de contacto, el grupo Halcón irrumpió a las 19.30 pero sólo se encontró con los 21 rehenes restantes, el tesoro abierto y 145 cajas de seguridad saqueadas.

Al explicar la insólita fuga, los fiscales señalaron que detrás de un mueble ubicado en el vestuario del personal de limpieza había un boquete de “50 por 30 centímetros y 1,80 metros de profundidad” con artefactos similares a explosivos incrustados que conducía a un “túnel”. Respecto al túnel, los abogados sostuvieron que desde allí accedió al banco “otro malhechor” –García Bolster–, que tenía una distancia de diez metros y se conectaba con el “canal aliviador pluvial que circula por debajo de la calle Perú”.

Allí, los ladrones construyeron "un dique de madera y metales que permitía mantener un caudal de agua para transportarse por el mismo con dos gomones", explicaron los fiscales. Según el requerimiento, por dicho canal pluvial los asaltantes "navegaron" en las embarcaciones hasta una alcantarilla situada a 14 cuadras del banco, en Tres Sargentos y Libertad de Martínez, donde "emergieron a la superficie" y "los aguardaba otra persona" en una camioneta con un agujero en el fondo y un sistema de poleas para subir el botín.

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