lunes 05 de diciembre de 2022
POLITICA modificaciones en diputados

Cristina entrega a una dama de hierro el timón de la bancada K

La bonaerense Juliana Di Tullio fue la voz cantante de la pelea con el Grupo Clarín. Debutó con críticas a Scioli por la falta de apoyo.

01-06-2013 04:32

El vínculo entre ambas se selló durante una campaña electoral. Juliana Di Tullio entró como diputada nacional por el oficialismo en 2005. Ese año, Cristina Kirchner encabezó la lista de senadores por la provincia de Buenos Aires y Di Tullio –que militaba en Morón, distrito de esa provincia–la acompañó a sol y a sombra durante la tarea proselitista.

Fue una de las batallas más grandes que dio el kirchnerismo: el objetivo central era terminar de desarticular al duhaldismo. El Frente para la Victoria arrasó, Cristina obtuvo más del 50% de los votos en la provincia de Buenos Aires y llevó al ostracismo al caudillo de Lomas de Zamora que, en 2003, había bendecido a Néstor Kirchner como candidato a la presidencia.

Ocho años después, Di Tullio, con 41 años, se convirtió en la jefa del bloque kirchnerista de diputados nacionales por decisión de Cristina Fernández. En diciembre, la legisladora cumplirá su segundo mandato como miembro de la Cámara y es posible que vuelva a integrar una lista de candidatos.

Di Tullio está casada con Juan Bontempo, titular de la Superintendencia de Seguros de la Nación y pingüino de pura cepa. Bontempo había trabajado con los Kirchner en Río Gallegos, y se mudó a Buenos Aires cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia en 2003.

Pero ella trazó su propio perfil. Psicóloga social y con dos hijos, Di Tullio es reconocida por su temperamento. Ayer embistió contra el gobernador Daniel Scioli: “Tiene que aguantar los trapos”, dijo. Les puso nombre y apellido a las críticas que un día antes había disparado Cristina Fernández. “La verdad es que, cuando la Presidenta es tan agraviada, uno espera que los cercanos salgan a bancar”, afirmó en referencia a Scioli.

Dentro del kirchnerismo tiene muy buen diálogo con el diputado provincial Fernando “Chino” Navarro, líder del Movimiento Evita.

La decisión presidencial de elegir a Di Tullio quebró dos tradiciones. Por un lado, la convirtió en la primera mujer en encabezar la bancada peronista. Y en segundo lugar, dejó en manos de la provincia de Buenos Aires los dos lugares de mayor poder de la Cámara: su presidencia y la jefatura del bloque mayoritario.

Di Tullio fue la voz cantante de la pelea contra el Grupo Clarín desde el Congreso. Presidenta de la Comisión de Comercio, la diputada fue quien impulsó el pedido de declaración de interés público de Papel Prensa, y también fue quien pidió que se reactivara una causa por lavado de activos contra el multimedios, que tuvo origen en las declaraciones de un “arrepentido” de la banca JP Morgan.

Aunque milita desde muy joven, Di Tullio hizo sus primeros pasos en el kirchnerismo como embajadora de la mujer en la Cancillería. Allí, en un ambiente tradicionalmente conservador, generó un tembladeral con el impulso de políticas de género. Dejó el cargo cuando entró en la Cámara de Diputados de la Nación. Fue Cristina quien le presentó al presidente en ese momento, Néstor Kirchner. Y Juliana, desde entonces, defiende a capa y espada el modelo K. Con esos antecedentes ocupará, desde el lunes, la jefatura del bloque kirchnerista.

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