POLITICA
mas del 60% en todas sus opciones

El voto peronista sigue siendo mayoría en el país

Simbolos. Daniel Scioli, con Evita. Mauricio Macri, con Perón.
| Cedoc Perfil

Si bien el ballottage podría marcar el fin del ciclo peronista en el poder, la suma de los porcentajes de Daniel Scioli, Sergio Massa, Adolfo Rodríguez Saa confirma al PJ como la marca favorita entre las mayorías. Porque pese a que las encuestas sobre identidades partidarias reflejan volatilidad y que no más del 20% de la sociedad se asume peronista, el voto a las tres variantes del PJ volvió a superar el 60%, como sucede desde 2003.
Desde el 2001 el peronismo se quedó sin contrapeso, y las candidaturas del PJ (oficialista u opositor) superaron sin falta el 60%. En 2003, entre Carlos Menem, Néstor Kirchner y Adolfo Rodríguez Saa alcanzaron el 61%. En 2007, Cristina Kirchner ganó con el 45%. Rodríguez Saa consiguió un 7%; y la UCR sacó un 17% con el peronista Roberto Lavagna como candidato. En 2011, entre CFK, Eduardo Duhalde y Rodríguez Saa, el peronismo redondeó 70%. Y ayer candidatos que se definen peronistas pasaron el 60%.
“La reconstrucción del sistema se hizo sobre la base del peronismo”, afirma el politólogo Andy Tow.
Así, el derrumbe institucional del 2011 marcó el paso de un sistema bipartidista a uno inercialmente peronista. La épica en baja de la política afectó a todos los actores, pero especialmente perjudicó al espacio no peronista. Si bien las encuestas marcan cierta debilidad en la identificación partidaria -para el sociólogo Hugo Jaime, sólo el 19% se define como peronista-, lo cierto es que el PJ multiplica esos porcentajes de adhesión cada domingo en que se vota.
Se trate de un movimiento, una ideología maleable, un atajo, un know-how, un mandato que obliga a ganar o una serie de prácticas pragmáticas, el peronismo se convirtió en el sello electoralmente más confiable.  
En adelante, tal como hizo durante la campaña, Mauricio Macri buscará no quedar asociado al anti-peronismo. “El PRO nunca fue antiperonista, aunque en estos años muchos antiperonistas lo hayan votaron”, opina Hernan Iglesias Illa, Director de Estrategia de la Fundación Pensar, el think tank macrista. Para este intelectual del PRO, es un error entender al peronismo solamente como una “maquina clientelar”.
Según el sociólogo Luis García Fanlo, uno de los autores del reciente libro Peronismo y representación, “es un modo de conducir conductas que se ha convertido en la modulación predominante de la argentinidad, una experiencia y un modo de subjetivación que nos define (peronistas y no-peronistas) como argentinos”.
Resta ver si el PRO de Macri se consolida como el actor que institucionalice la expresión del espacio no peronista, al punto de poder desbancarlo