miércoles 22 de septiembre de 2021
POLITICA columnista en radio 10
14-02-2021 07:47
14-02-2021 07:47

Lujuria y una estocada a Macri en el show radial del ex juez Oyarbide

Tras un desembarco con pompas, esta semana acusó al líder de Juntos por el Cambio de presionarlo para que no lo investigara.

14-02-2021 07:47

Si por caso una científica con ansia de fama opina de todo sabiendo poco e intuyendo más, un periodista arriesga un diagnóstico psicoanalítico sin haber atendido jamás a su objeto de análisis, una legisladora habla de envenenamiento masivo a cargo del Presidente sin elementos empíricos, una conductora publicita dióxido de cloro como antídoto para el coronavirus o una ex diputada protagoniza hace años y en un mismo canal un stand up  con acusaciones que no puede sostener, por qué el ex juez Norberto Oyarbide no podría convertirse en panelista de un programa radial. Finalmente,  son los receptores, el público, quienes decidirán creer o no lo que escuchan.

Un debut inesperado. Hace unos días, Oyarbide debutó como columnista –una vez por semana– en “Fuerte al medio”, un ciclo semanal que conduce Coco Sily por radio 10. Al historial de este ex juez le queda muy acotada la adjetivación de polémico por motivos varios, incluso las causas que aún lo tienen como protagonista. Y quizá es esa misma adjetivación la que lo hace atractiv para hacer de él un personaje mediático.

Hay que abstraerse para que su ingreso al primer programa de “Fuerte al medio” se lo tome sólo como un hecho estrictamente mediático y de marketing. En la puerta de la emisora lo único que faltó fue la alfombra roja. Lo recibió el conductor rodeado de una cámara de C5N –parte del Grupo Indalo como esa radio–, otra adicional para subir las imágenes a redes y Oyarbide se encargó del resto del show.

Es decir, vistió de traje riguroso, bajó de un Mercedes Benz negro impecable y su chofer, o guardaespaldas, le abrió la puerta y le llevó un bolso que su anfitrión señaló para remarcar que era un modelo clásico de Louis Vuitton. Ya en el estudio y para celebrar el debut, una botella de champagne estuvo a mano sobre un recipiente de cristal a medida.

Puntín y al arco. Ese 1 de febrero, quizá a modo de aclimatamiento, Oyarbide habló sobre algunas de sus rutinas . Dijo que se acuesta a la 21.30 y se levanta a las 3 de la mañana, y que su primera actividad es el “ritual del catolicismo”: se arrodilla y agradece rezando un rosario frente a distintas imágenes. Le sigue un desayuno breve que incluye algunos sorbos de champagne. También habló que esta soltero y que en la pareja lo “erotizan el talento y la disciplina de una persona”, no su apariencia corporal.

“Macri no me
compró porque
yo no cotizo en
Bolsa. Pero tuvo la
intención.”

Para debut, el paso de Oyarbide resultó más el de un invitado que un columnista que, seguramente, sabe callar mucho de lo que sería interesante. Pero unos días después, el miércoles 10 de febrero, el ex juez de Comodoro Py logró lo que –sin duda– quienes lo contrataron estaban esperando. Una declaración que se “viralizara”. Y en su caso no hizo falta editarla, Oyarbide la resumió en la medida justa para que calzara en la métrica de un tuit: “Mauricio Macri no me compró porque yo no cotizo en Bolsa. Pero tuvo toda la intención de hacerlo; una intención absolutamente directa. Me pidió que me inhiba en su causa (las escuchas ilegales)”.

En poco menos de 240 caracteres, el ex juez apuntó a Macri y a la famosa causa que se inició cuando se descubrió que,  siendo jefe de gobierno porteño, había investigado con personajes turbios a quien era la pareja de Sandra Macri, su hermana fallecida en 2014.

Seguramente, Macri no saldrá contestarle porque sería subirle el precio. Tiene acólitos que pueden hacerlo por él, incluso un también polémico ex ministro de Justicia. Nuevamente, serán los receptores quienes deciden a quien creerle. Las escuchas ilegales en Macri parecen un sello de fábrica.

Al ex juez, otros son los motivos que ponen en duda sus afirmaciones. Como sucede en la religión, creer en uno u otro es una cuestión dogmática o de fe. Lo único cierto es que, a partir de ahora, el bloque de los miércoles de Oyarbide, entró en el radar mediático.

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