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copa davis 2016

Apasionado, Diego alentó a Del Potro y Delbonis en Zagreb

Si el equipo argentino de la Davis necesita de un entrenador motivacional, seguramente el nombre de Diego Maradona se ubicaría en el puesto número uno.

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Juntos. Relajado, junto a Rocío Oliva, en el Arena de Zagreb. | AFP

Si el equipo argentino de la Davis necesita de un entrenador motivacional, seguramente el nombre de Diego Maradona se ubicaría en el puesto número uno. Ayer, en la tribuna del estadio Arena, en Zagreb, demostró que cuando se trata de apoyar, jugarse o defender los colores celeste y blanco en la escena deportiva, a Maradona poco le importa cualquier protocolo o conducta tibia para alentar a sus compatriotas. Como en otros aspectos de su vida, lo suyo es visceral, pasional, efusividad a tope para expresar lo que siente. Y jugador y estratega, suma también concentración en el juego en disputa.

“Si vengo y veo el partido y me voy, soy un boludo. Me quedo todo el fin de semana, hasta la última pelota que pegue Delpo y levantemos la copa”, dijo a un medio televisivo argentino que cubre la Copa Davis en Croacia. “Del Potro tiene que llevarse a todos, tiene una gran responsabilidad. El tiene que saber que es el que tiene que llevar la bandera, pero no lo hagamos culpable de lo malo que pueda llegar a pasar. (...) Yo la quiero ganar, no me gusta perder a nada, pero estar en la quinta final es un mérito enorme para el tenis argentino. Esto es muy valedero”, comentó también Diego.

Durante los partidos que se disputaron ayer, el astro argentino por excelencia no se movió de su lugar en la tribuna. Vociferó, alentó y hasta comentó uno de los fallos del juez en un tanto que resultó negativo para Federico Delbonis, quien finalmemte cayó ante el croata Marin Cilic.

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Horas después, Maradona y los miles de argentinos –se estima que había más de cuatro mil– que colmaron el estadio Arena tuvieron la revancha cuando, de la mano de Juan Martín del Potro –quien venció a Ivo Karlovic después de cinco sets–, el equipo nacional logró empatar a los anfitriones.