PROTAGONISTAS
una visita esperada

Bad Bunny se despidió de Argentina con dos shows y un tributo a Charly García

Más de noventa mil personas estuvieron en los dos esperados conciertos que Bad Bunny dio en el estadio de Vélez Sarsfield. El récord que suscitó la venta de las entradas a comienzo de año tuvo su correlato en el potente diálogo entre el público y el cantante. En la primera noche, estuvo Duki como invitado, pero la sorpresa fue el homenaje a Charly.

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En acción. Bad Bunnuy en su recital en Buenos Aires, en el marco de la gira World’s Hottest Tour. | N.ferreya/mazza

“Por fin después de tantos años, de vuelta en Argentina”,  así habló Bad Bunny apenas subió al escenario para dar el primero de los dos recitales  en Buenos Aires. “¡Gracias por estar aquí! ¡Las ganas que tenía de verlos esta noche”. Y las cuarenta cinco mil personas que colmaron Vélez Sarsfield hicieron vibrar todo el estadio. Una sensación que se intuía se repetiría ayer cuando al cierre de esta edición ya estaban dentro de dicho lugar el mismo número de asistentes para el segundo  recital y su despedida de Argentina. 

Máquina exitosa. Estos dos recitales de Bad Bunny finalmente sucedieron. Su visita era de las más esperadas desde que formó parte del Buenos Aires Trap, en 2019, cuando participó de un famoso recital en el Luna Park. En aquel entonces, Benito Antonio Martínez Ocasio era una figura muy importante de la música urbana latinoamericana pero fue en estos últimos dos años donde consolidó como el líder absoluto de la industria, dominando en las plataformas digitales. 

Solamente en Spotify, su último disco, Un verano sin ti, ya cuenta con más de siete mil millones de reproducciones y hace trece semanas que está número uno en la lista Billboard 200. Pero su dominio no se limita al plano digital. En cuanto a lo analógico, Bad Bunny también es una máquina de facturar. Hace unos días el World’s Hottest Tour se convirtió en la gira latina más lucrativa de la historia de Estados Unidos, duplicando los ingresos de la anterior, El último tour del mundo, que había embolsado 116,8 millones de dólares. 

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Así, los más de 232 millones de dólares recaudados en la presente gira mundial, a razón de casi cuarenta y cinco mil boletos por cada uno de los veintiun shows que brindó, hacen de estas 944 mil entradas vendidas la gira más exitosa de la historia de Estados Unidos. Y siendo él un latino.  

Compromiso. En lo musical, Bad Bunny le imprimió su sello a la música urbana. Una lírica desfachatada que fue evolucionando temáticamente, abordando distintas facetas del amor, el perreo, el orgullo y quizás ante todo, la construcción de un personaje que, aunque suene contradictorio, brilla por la autenticidad. 

Exuberante y ambicioso pero genuino y fiel a sus orígenes, Bad Bunny no le escapó al reclamo político del pueblo puertorriqueño cuando se unió con Residente y Ricky Martin para denunciar al expresidente Ricardo Roselló, primero con Afilando las cuchillas, luego con Bellacoso, con la que celebraron la dimisión del mandatario y denunciaban el acoso y la violencia de género. 

Este último tema, parte de la agenda internacional de los feminismos, es retomado por el artista en Andrea, una de las canciones de Un verano sin ti. El femicidio de Andrea Ruiz Costas tuvo mucha repercusión mediática en Puerto Rico y evidenció la injusticia de los tribunales de ese país ante estos casos. El mismo Bad Bunny aclaró, sin embargo, que no se inspiró exclusivamente en ese caso. “La Andrea de la canción está viva, con ganas de crecer, de ser libre, de soñar, de que la respeten, de que la comprendan”, dijo. “La persona de la que hablo en la canción puede ser Andrea, como pueden ser millones de personas más que fueron víctimas de violencia de género”.

En otros espacios. Pero el artista no se limita a la música: incursionó en el cine y fue modelo para una marca de ropa francesa. Se unió al diseñador Jacquemus y revolucionó las redes sociales: “Un anticipo de la próxima colección… con uno de mis artistas favoritos”. Con esas palabras, el diseñador lanzó la colección Le Splash, en la que Bad Bunny posó con diseños para mujer de Jacquemus. En cuanto al cine, su última participación fue en Bullet Train, protagonizada por Brad Pitt, en la que encarnó a Lobo, un asesino mexicano, antiguo líder de un cartel de droga. Y hace poco se estrenó la tercera temporada de Narcos México, la serie donde Bad Bunny da vida a Kitty Páez, integrante del grupo conocido como los Narcojuniors, encargado del reclutamiento de nuevos integrantes del Cártel de Tijuana. La participación del rapero generó opiniones encontradas; hay quienes lo amaron y quienes señalaron que le faltó preparación. Pero lo importante para los productores de la serie fue la inclusión de él en el reparto, no fue indiferente y sin dudas su participación tuvo que ver con el éxito de Narcos México.

Duki y Charly. Indiferencia no es una palabra que se ajusta al presente de Bad Bunny. Y en Argentina mucho menos: apenas se anunciaron sus recitales, la venta de entradas batió récords. Y fue una verdadera fiesta con un Bad Bunny que disfrutó del escenario con la potencia de sus hits. En su primera presentación, pasadas las nueve de la noche, comenzó con las primeras canciones Moscow Mule, Me Porto Bonito y Un ratito. Y a partir de allí y durante algo más de dos horas en escena, no dio respiro, no se privó de nada y demostró su amor por la música argentina.  Como todos esperaban, Duki fue uno de los invitados. En Vélez Sarsfield hicieron Hablamos mañana y Givenchy. Pero la sorpresa que nadie previó fue su homenaje a Charly García con la interpretación del clásico Demoliendo hoteles. “No soy el número uno, el número uno son ustedes que me tienen aquí cumpliendo mi sueño”, dijo a viva voz Bad Bunny ante unas cuarenta y cinco mil personas que cantaron todas sus canciones.