28th de February de 2021
SOCIEDAD Cada escuela adopta las propias
02-05-2020 00:56

Con pruebas virtuales, los docentes buscan formas de evaluar a los chicos fuera del aula

El Ministerio de Educación repite que la acreditación de saberes “no es una prioridad” en el contexto actual. Los padres se alarman y expertos dicen que deben servir “para orientar”.

02-05-2020 00:56

“Mañana hay prueba de Lengua. Tienen una hora y media para resolverla, van a responder preguntas sobre el cuento que leímos en el Zoom del lunes y luego acomodar por orden cronológico partes del texto. No se preocupen si la aplicación les cambia las respuestas: yo sé que el cuento lo saben y quédense tranquilos”. El mensaje se publicó esta semana en el grupo de segundo grado en la plataforma que usa un colegio de Palermo. La “seño” grabó un video para que los chicos entendieran la modalidad del ejercicio, pero –básicamente– para tranquilizarlos, a ellos… y a los padres, que también se exaltaron en el grupo de WhatsApp. 

En grados más altos, las maestras confirmaron que iban a poner calificaciones, pero que cuando se retome la “normalidad” iban a ver cómo se sumaban al promedio general. 

Es que la idea de las evaluaciones virtuales, que empiezan a aparecer tímidamente a casi dos meses de suspendidas las clases presenciales, inquieta más a padres y quizás a docentes que a las autoridades de educación del país.

El ministro Nicolás Trotta lo viene repitiendo: acreditar los saberes “no está por ahora en la lista de prioridades” porque el contexto atípico en que se está dictando este ciclo lectivo no determina que el mismo se termine en 2020. “El ciclo se integrará con el de 2021 y, si es necesario, con el de 2022. En este momento, la prioridad es la continuidad del acto educativo, y es en lo que estamos poniendo el foco, a través de los contenidos de la plataforma virtual del ministerio, lo mismo que están haciendo en cada jurisdicción y cada colegio a través del uso de plataformas”, dijo en una entrevista con PERFIL en marzo. 

En algunos países europeos, como España e Italia, se resolvió otorgar un “aprobado” general y que todos los alumnos, salvo excepciones, pasen de año. En otros países como Inglaterra o Japón, donde los exámenes de ingreso a la universidad son claves para el funcionamiento del sistema, aún discuten la forma de evaluar. 

“La evaluación sirve para estar en contacto con las familias. Si veo que tal estudiante no aprende, hay que hablar, ver qué está pasando y cómo se lo puede ayudar. Lo importante es que los chicos estén aprendiendo, no cómo dan en la prueba”, afirma la especialista en educación María Lorena Vaccher. “Hay que entender que este contexto no es de educación a distancia: es una emergencia sanitaria. En la enseñanza remota hay adecuación de contenidos y formato. Ahora, cada escuela los fue adaptando a la realidad de su comunidad”, agrega. Por eso, remarca, “la evaluación sirve también para saber si los chicos aprenden a usar los dispositivos y si están mirando el material que se les comparte, por ejemplo. En la cuestión formal que hay que cumplir, la escuela analizará el momento de evaluar. Evaluar, pero no calificar”, subraya. 

Ariel “Hache” Merpert dirige los Clubes TED-Ed en Argentina y trabaja, entre otras cuestiones, en orientar a educadores sobre cómo aprovechar la tecnología para incorporarla a la educación tradicional. “Hay que enfocarse en los saberes que son más correlativos y necesarios para cumplir con la currícula, y las habilidades y saberes blandos quedarán a un costado”, explica. “Ahora, la acreditación de saberes no va a ser un problema porque la mayoría no son correlativos: lo que quede pendiente se reforzará en el resto de los años de la escolaridad, y otros no se aprenderán. Lo que no era tan relevante quedará a un costado. Estamos ante una oportunidad única de replantearnos cómo queremos que sea el sistema en el futuro”, se entusiasma.

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