domingo 01 de agosto de 2021
SOCIEDAD Pandemia de coronavirus
24-08-2020 03:00

La experiencia única e histórica de los cascos azules argentinos en tiempo de Covid-19

La Fuerza de Tarea Argentina 56, que pertenece a la misión de paz desplegada en Chipre, responde a la solicitud semestral de la ONU, por primera vez, en un contexto marcado por una pandemia que llevó todo al límite.

24-08-2020 03:00

“En este lugar no tenemos contacto absolutamente con nadie. La comida viene por catering, cuando llega se deja sobre las mesas. Cuando se va la gente del catering recién ahí tenemos permitido buscarlas. Estamos divididos en dos bloques. Dormimos igual que en CAECOPAZ en piezas de a cinco. La intención siempre es que, si alguien da positivo de Covid, afecte a una parte del contingente y no al total”.

Quien brinda su testimonio en exclusiva para PERFIL, desde Chipre, es el jefe de la Fuerza de Tarea Argentina (FTA 56) de la UNFICYP, Teniente Coronel de Caballería Matías Jorge Mones Ruiz. De todas las misiones de paz que despliega la ONU con personal militar en lugares donde se requiere su presencia, con el objetivo central de promover la estabilidad, la seguridad y los procesos de paz en lugares de conflicto, la de la UNFICYP, Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz en Chipre o en inglés United Nations Peacekeeping Force in Cyprus, es la que concentra la mayor cantidad de efectivos argentinos.

Los 268 oficiales y suboficiales, 246 hombres y 22 mujeres, de la FTA 56 han tenido que soportar condiciones de preparación nunca antes concebidas dado el contexto de pandemia. Para empezar fueron divididos en dos grandes grupos que se convocaron en diferentes fechas para hacerse presentes en lo que se denomina Zona de Reunión Final (ZRN), establecida en el Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (CAECOPAZ), ubicado en terrenos de Campo de Mayo (Buenos Aires).

La primera mitad de 103 efectivos ingresó a las instalaciones que preparan a los cascos azules argentinos el 3 de agosto, mientras que el resto lo hizo el día 19. Ambos grupos de la FTA 56, uno ya en Chipre y el otro preparándose con partida programada para el 3 de septiembre, se encontraron con rigurosas medidas de bioseguridad desde el mismo momento que pusieron un pie en la unidad: desinfección del material, túnel de sanitización, el uso permanente de tapabocas, empleo del alcohol en gel en manos, distanciamiento social las 24 horas (dos metros), limpieza de suelas de calzados, no hablar, no comer y ni beber cerca de otras personas, admitido solo el saludo militar y ninguno otro, y posiblemente lo más duro de todo para nuestros soldados del arma que sea: prohibido compartir el mate. Todo enfocado para evitar brotes de coronavirus en los 15 días que deben permanecer en cuarentena.

Cascos Azules de la Fuerza de Tarea Argentina 56 en Chipre - UNFICYP

Así como el primer envío de personal de la FTA 56 embarcó libre de Covid-19 su vuelo, un Airbus a330 de Aerolíneas Argentinas, el 17 de agosto, se espera que suceda lo mismo el 4 de septiembre con los restantes. Y hablando de hacer historia, la línea de bandera se sumó, por primera vez, al operativo internacional del que la Argentina es uno de los protagonistas por ser la segunda nación, por muy pocos efectivos detrás de Gran Bretaña, en aportar cantidad de cascos azules.

Las tareas de adiestramiento y entrenamiento se rigen de acuerdo a las exigencias de la ONU para la misión. Este año con la particularidad del extra del protocolo que aplica para evitar contagios por coronavirus. El nuevo programa inició el 4 de agosto, jornada durante la cual los militares tuvieron su primer hisopado. Pocas veces un equipo de trabajo ha tomado tanta relevancia en el contexto de la preparación de un contingente de paz, como el realizado por el  Equipo de  Bienestar de Personal de las Fuerzas Armadas, dependiente de la cartera de Defensa, y miembros del CAECOPAZ, tanto en el muestreo de detección de posibles positivos como en los procesos de desinfección.

Cascos Azules de la Fuerza de Tarea Argentina 56 en Chipre - UNFICYP

A cargo del equipo de Bienestar de Personal de las Fuerzas Armadas está la licenciada Marcela Ovejero, que se completa con la Bioquímica Comodoro, Mónica Grau; la Suboficial Segundo Colque; el Capitán Juan Cuiuli; el Capitán Fernando Fretes; el Capitán Agustín Folgeira; el Teniente de Navío Robeta; y el Cabo Primero Víctor Villagra.

Primeros auxilios, lucha contra el fuego, consideraciones particulares de salud en Chipre, control de multitudes, reglas de empeñamiento, acción contra las minas y procedimiento al encontrar una munición sin explotar o Unexploded Ordnance (USO por sus siglas en inglés), manejo de vehículo 4x4 con volante a la derecha, la mujer, la paz y la seguridad, Salud / HIV SIDA y coronavirus, procedimientos operativos estándares y con aeronaves, uso de anemómetro, reportes de patrulla y sistema de comunicaciones ONU, entre otros temas, forman parte de las actividades teórico prácticas. Todas se desarrollan, claro está, guardando celosamente las medidas de bioseguridad.

Cascos Azules de la Fuerza de Tarea Argentina 56 en Chipre - UNFICYP

Muchas de las capacitaciones tuvieron lugar mediante videoconferencia. La videoconferencia fue una opción que usó el ministro de Defensa, Agustín Rossi, para despedirse de primer bloque de personal de FTA 56 el 15 de agosto. Una reunión de la que participaron el Director del Caecopaz, Coronel Miguel Ángel Salguero, junto a la Plana Mayor del centro y el personal de la Fuerza de Tarea, además de funcionarios del ministerio, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, General de Brigada Juan Martín Paleo, el Comandante Operacional de las Fuerzas Armadas, General de Brigada Martín Deimundo Escobal, y el jefe de la FTA 56: Teniente Coronel Mones Ruiz.

Cascos Azules de la Fuerza de Tarea Argentina 56 en Chipre - UNFICYP

El 18 de agosto por la mañana, Mones Ruiz arribó al Aeropuerto Internacional de Larnaca, República de Chipre, junto a su personal. Los mismos que van a relevar a los que se encuentran en la Isla desde el mes de marzo, cumpliendo las tareas encomendadas por UNFICYP. Apenas llegados a la isla mediterránea, fueron divididos en dos bloques y debieron realizar una cuarentena obligatoria antes de efectuar el traspaso de responsabilidades, recibiendo lineamientos mediante videoconferencias e instrucciones interactivas. Los protocolos lejos de aliviarse parecieron encarecerse.

“En cuanto al uso de barbijo, de alcohol o de lavandina, es igual que en CAECOPAZ. En cuanto a elementos todo es descartable. Se tira todo”, nos contó el Teniente Coronel Mones Ruiz a días de haber llegado a Chipre. “No hay contacto con gente de apoyo. Me refiero a los instructores, a los camareros, a la gente del casino (el lugar donde se come), agrega. Y todo esto independientemente que venimos de 15 días de cuarentena y fuimos totalmente hisopados”.

Cascos Azules de la Fuerza de Tarea Argentina 56 en Chipre - UNFICYP

Sin embargo, sigue el jefe de la FTA 56: “Notamos que se rompía el contacto comunitario entre nosotros debido a que no teníamos exclusividad en los baños. No había duchas ni retretes asignados. Esa norma acá no estaba por lo que la impusimos nosotros, como una mejora”. “En cuanto a sanidad nos dejaron lotes de medicamentos y resucitador, para cada sector. Cada uno de los sectores tiene sus propios médicos”, agregó.

“Si llega a caer un solo contagiado en el hisopado que nos deberíamos hacer el día 28 con nuestros médicos, el bloque al que pertenece entra automáticamente en cuarentena por 15 días”, completa. Preguntamos con respecto a si comparten lugar con algún otro contingente de otro país. A lo que el Teniente Coronel de Caballería Mones Ruiz respondió, “nosotros no compartimos localización con nadie pero el segundo vuelo si lo va a hacer con el contingente eslovaco, habitando diferentes edificios”.

Cascos Azules de la Fuerza de Tarea Argentina 56 en Chipre - UNFICYP

Terminado el período de aislamiento, los UN Peacekeeping argentinos desplegarán sus tareas específicas dentro de un marco de "nueva normalidad" por el coronavirus.

Es vital para el desarrollo de la misión de paz. el papel del componente aéreo denominado UN-FLIGHT. De los 45 efectivos totales que tiene la Fuerza Aérea Argentina (FAA) dentro del contingente argentino en Chipre, 35 son los responsables de realizar todas las operaciones aéreas referentes a evacuación aeromédicas, patrullajes y vuelos de reconocimiento, transporte de personal, transporte de material tanto dentro de la bodega de carga como por eslinga externa, vuelos VIP, vuelos nocturnos, entre otros. En el primer vuelo fueron 24 nuevos integrantes al UN-FLIGHT, que van a estar a órdenes del Jefe de la Unidad Aérea Argentina en Chipre Vicecomodoro Armando Luna Rambaut. También fueron tres efectivos de puesto de Staff, y cinco que van a trabajar dentro del componente militar en el Sector 1 (comprendido entre las ciudades de Kokkima en la costa oeste de Chipre hasta la ciudad de Mammari al oeste de Nicosia, la capital), dependiendo del Jefe de la Fuerza de Tarea Argentina 56.  

equipo de Bienestar de Personal de las Fuerzas Armadas

Los cinco del componente militar Sector 1 se reparten así: tres MOLO (Military Observer Liasson Officer u Oficial Militar de Enlace y Observador), un ALO (Air Liasson Officer u Oficial de Enlace Aéreo) y un Oficial de Inteligencia (S2).

En el segundo vuelo van a ir dos suboficiales enfermeros de la FAA que se van a sumar a al equipo sanitario, que adquiere una relevancia esencial por estas horas.

La UN-FLIGHT es el único componente aéreo de toda la misión internacional UNFICYP. Asumiendo de esta manera la responsabilidad total de las operaciones aéreas desplegadas en una de las denominadas zonas de amortiguamiento o zona de seguridad. En cuanto a aeronaves actualmente cuenta con tres helicópteros, un Bell 212 IFR y dos Hughes 500. 

La Fuerza Aérea Argentina superó las 31.000 horas de vuelo en este contexto donde está desplegada formando parte de la UN FLIGHT, desde 1994. La Argentina interviene en la UNFICYP desde 1993.

Los 268 oficiales y suboficiales, 246 hombres y 22 mujeres, de la FTA 56 han tenido que soportar condiciones de preparación nunca antes concebidas dado el contexto de pandemia.

Con la invasión y ocupación de tropas turcas el 20 de julio de 1974, mediante una operación anfibia (Operación Atila) de la parte norte de la isla y la proclamación de la República Turca del Norte de Chipre, reconocida internacionalmente únicamente por Turquía (distante unos 115 km.), se dio el desplazamiento de más de 160.000 chipriotas de origen griego hacia el sur a la vez que 50.000 habitantes de origen turco hacían el camino inverso. La grave situación provocada días antes, el 15 de julio, por un golpe de estado pro griego que depuso al entonces presidente Makarios III, ameritó que la UNFICYP se hiciera cargo de la vigilancia de la línea de alto el fuego que divide a la isla a lo largo de 180 kilómetros.

En realidad, la fuerza de paz en Chipre está presente operacionalmente  desde el 27 de marzo de 1964, luego de aprobarse mediante la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas número 186, el 4 de marzo de aquel año, para evitar que se reanudara la lucha entre las comunidades grecochipriota y turcochipriota luego de la Navidad sangrienta de 1963.

HV / DS