SOCIEDAD
tecnologia en las calles

Microcentro ‘tech’: habrá wi-fi, sensores de contaminación y pantallas táctiles

Entre las novedades, se incluyen terminales para carga de celulares y compresores para inflar ruedas de bicis.

Render. Así se verá el Microcentro con pantallas táctiles y monitoreado con más cámaras.
| Render GCBA

De día, es el lugar por donde transitan 45 líneas de colectivos, tres de subte, autos, bicicletas y decenas de miles de personas. De noche, la actividad baja notablemente y el Microcentro se queda prácticamente sin testigos que acrediten los vestigios de cada día hábil. Sin embargo, la saturación, el desgaste y la obsolescencia de ciertos elementos del espacio público motivó un plan de renovación que el Gobierno porteño planea hacer efectivo a partir de los próximos meses y que incluye importantes avances tecnológicos.

Pantallas informativas táctiles, columnas con sensores de contaminación del ambiente, compresores para inflado de ruedas de bicicletas y conectores para carga de celulares y tablets son algunas de las novedades que se presentarán en diez puntos del Microcentro con alto tránsito de personas.

Una vez que finalicen las obras de peatonalización, la zona quedará iluminada –calles, veredas y espacios públicos– con conexión wi-fi gratuita. El avance de la conectividad también alcanzará a todas las estaciones del Metrobus, incluidos los corredores Juan B. Justo y Sur y, a modo de prueba, se implementará en el interior de los vagones de una línea de subte.

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Tecnologías. En las calles habrá instaladas pantallas en las que el vecino podrá consultar, entre otras cuestiones, la frecuencia de los subtes, los cortes de calles, las bicicletas disponibles en una determinada estación  o cómo llegar desde un punto de la Ciudad a otro a pie, en colectivo o en auto. Estas aplicaciones son las mismas que están disponibles para smartphones en las distintas tiendas, según el sistema operativo.

Con la restricción vehicular en la zona, en el gobierno porteño se entusiasman con un descenso de la contaminación del aire. Y uno de los ejes del plan es justamente realizar un seguimiento con sensores que, además de medir los niveles de ruido, gases nocivos, humedad, temperatura y presión, los representarán en tiempo real en una pantalla. En la zona habrá también tótems con conectores de carga para dispositivos electrónicos y compresores para inflar ruedas de bicicletas.

Una de las preocupaciones oficiales, tiene que ver con los ataques devandalismo que estos objetos pudieran sufrir. El plan de mejoras en el Microcentro contempla también la instalación de cámaras de seguridad cuyo monitoreo estará a cargo de la Policía Metropolitana. Andrés Ibarra, ministro de Modernización porteño –la cartera que lleva adelante la revolución tecnológica–, explicó a PERFIL que confían en que los ciudadanos ayuden a cuidar las nuevas tecnologías. “De todos modos, vamos a coordinar para que los puntos seleccionados para la instalación de estas mejoras coincidan con aquellos espacios que estarán monitoreados. De todos modos, no se han registrado hechos de vandalismo con las terminales de autoconsulta dispuestas en el Metrobus de la 9 de Julio”, enfatizó Ibarra.

El proyecto incluye además la incorporación de códigos QR (código de respuesta rápida) en los edificios más emblemáticos de la zona. Estos códigos se escanean con el celular y en segundos se descarga al dispositivo la información relacionada. Se busca así difundir la historia de cirtos íconos arquitectónicos de la Ciudad.

 

Avanza la peatonalización en la zona

El Plan Microcentro comenzó a implementarse en enero de 2012 y tiene fecha de finalización proyectada para mediados de 2015. Los trabajos se centran alrededor de 190 cuadras de la zona. Allí se busca darles prioridad a los peatones, nivelar las aceras con la calzada, prolongar la red de ciclovías y así expulsar a los vehículos de las angostas calles de la zona.

Desde el Gobierno porteño pretenden que el lugar se transforme en un barrio más amigable para el porteño y que, de a poco, vaya cambiando su identidad. En concreto, que sus calles tengan más viviendas y comercios que oficinas y empresas. El plan contempla tres etapas: la primera cubrió 63 cuadras y se llevó a cabo desde enero de 2012 a septiembre de 2013. Durante la segunda etapa –en ejecución– se trabaja sobre otras 43 cuadras y, desde el GCBA estiman que quedará terminada en abril o mayo de este año. En agosto se prevé comenzar con el último tramo de los trabajos, a terminar a mediados de 2015.