sábado 10 de diciembre de 2022
SOCIEDAD compactan los que no son reclamados por sus dueos

Se multiplicaron las denuncias por autos abandonados y en el año removieron 163

29-06-2013 06:32

Tres meses después de la última inundación, el Honda Civic gris parece casi nuevo. Solo sus dueños, y los vecinos que lo ven todos los días estacionado en una esquina de Belgrano, saben que después de haber quedado bajo el agua pasó a formar parte de los cerca de 2 mil autos denunciados como abandonados en la Ciudad.

Sólo en los primeros meses del año, la Subsecretaría de Tránsito y Tránsporte porteña removió 163 autos de la vía pública. Y durante todo 2012, fueron levantados 1.230 vehículos, un 80 por ciento más que el año anterior. Sólo uno de cada diez es reclamado y devuelto a su dueño. El resto se compacta y se vende como chatarra.

Según indican los inspectores de la Ciudad, que corroboraron 4039 denuncias, existen fundamentalmente dos causas para el abandono: problemas mecánicos que el dueño considera que no valen la pena resolver o problemas con la documentación. “No hace falta que un auto esté destruido, quemado o lleno de basura para que se considere abandonado. Un auto en buenas condiciones pero inmovilizado queda encuadrado según la ley como abandonado, y puede ser removido”, explicaron desde la subsecretaría que dirige Guillermo Dietrich. Según la ley 342, cualquier auto que esté inmovilizado por más de 48 horas en la vía pública, puede considerarse abandonado. Y la multa para el propietario va de los $ 400 a los $ 2.000. La mayor parte de las denuncias se concentran en los barrios de Palermo, Colegiales, Villa Crespo, Chacarita y Caballito. Pero paradójicamente, la mayoría de los autos que terminaron como chatarra se levantaron en los barrios del sur porteño: Villa Soldati, Lugano, Barracas, La Boca, Villa Riachuelo y Parque Patricios. La explicación es que no todos los autos denunciados están realmente abandonados. De los que sí están, sólo el 30 por ciento permanece en el lugar cuando la grúa llega, diez días hábiles después de que los funcionarios les dejaran la calcomanía de notificación.

Para el Gobierno los coches abandonados representan un riesgo vial: “Al estar estacionados en lugares muchas veces prohibidos, sin señalización ni elementos reflectivos, como los vehículos en buen estado, una carcasa puede transformarse en un obstáculo imprevisto, sobre todo de noche, para los automovilistas”.

La situación es más grave frente a algunos talleres mecánicos o al lado de las comisarías, donde quedan autos judicializados.

Muchas veces el problema involucra también otras áreas: acumulan suciedad, lo que los transforma en un problema de salud pública, y, en ocasiones, alojan a gente sin casa, lo que impide la remoción hasta que no se solucione la situación habitacional.

Así y todo desde 2012, 1.118 vehículos ya fueron desguazados en la planta compactadora ubicada en el barrio de Barracas. Toda la chatarra producida allí es vendida, y lo recaudado se dona a la fundación Hospital Garrahan.

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