miércoles 23 de junio de 2021
SOCIEDAD Más de seis meses sin escuelas abiertas
27-09-2020 00:24

Solo el 0,2% de los alumnos de todo el país volvieron a clases presenciales

Un estudio del Programa de Educación de Cippec revela que solo poco más de 22 mil alumnos volveron a las aulas en los ciclos inicial, primario y secundarios del país.

27-09-2020 00:24

A casi 200 días del aislamiento social obligatorio, apenas 22.537 estudiantes de los 11.414.928 millones que conforman la población total de alumnos de los tres niveles obligatorios -inicial, primario y secundario- de todo el país, van hoy a clases presenciales. Esta cifra representa aproximadamente el 0,2% del total.

Estos datos surgen del estudio Mapa de la vuelta a las clases presenciales, elaborado por el Programa de Educación de Cippec, una herramienta interactiva que releva qué provincias están implementando el regreso a las clases presenciales, en qué niveles educativos lo están haciendo y para qué población de estudiantes, cumpliendo con el protocolo definido por el Ministerio de Educación de la Nación. 

Según la Encuesta Nacional de Continuidad Pedagógica de ese organismo, en los últimos seis meses el 10% de los estudiantes tuvo contacto con la escuela dos o tres veces por mes, o no tuvo contacto de ningún tipo. “La evidencia de episodios críticos en otros contextos y las características que la continuidad educativa a distancia ha tenido para algunos grupos permite prever impactos negativos en los aprendizajes, en las trayectorias escolares y en aspectos psicosociales, con una profundización de la desigualdad. Es por ello que hoy es clave planificar el regreso a la educación presencial en Argentina”, dice Alejandra Cardini, directora del Programa de Educación de Cippec.  

Esos 22.537 alumnos que van a las escuelas son de las provincias de La Pampa y Formosa, las únicas dos provincias que siguen con ese regreso habilitado: Catamarca, Santiago del Estero y San Juan debieron volver atrás. En las jurisdicciones donde hay clases, la asistencia es optativa. En Formosa, además, se habilitó el regreso del nivel inicial, y La Pampa sólo permite que vayan los estudiantes de los últimos años de cada nivel. 

“Lo que buscamos es reflejar la evolución de ese regreso a clases presenciales que, lejos de ser un recorrido lineal, está marcado por intermitencias y adaptaciones a las estrategias, ya que la pandemia impone como nunca la necesidad de generar respuestas situadas, que se adecúen a la realidad de cada territorio y comunidad educativa”, sostiene Cardini. El mapa, que tendrá una actualización periódica, muestra desde el 2 de marzo de 2020 a la fecha las marchas y contramarchas de las provincias en el regreso a las clases presenciales, y cobra relevancia especialmente en una semana donde el distrito con más alumnos, la Ciudad de Buenos Aires, adapta sus planes para poder reabrir escuelas a 6.500 alumnos. 

Propuestas. El estudio de Cippec da además algunas consideraciones acerca de las mejores formas de retomar el regreso físico a las escuelas. Pide, por un lado, espacios seguros: “Los planes deben comenzar en aquellas áreas donde las circunstancias epidemiológicas lo permitan. Esto supone contemplar la diversidad de escenarios que puedan presentarse en un mismo territorio”, aconsejan. Además, destaca la “justicia educativa” que ese regreso supone: “Con la presencialidad, el Estado recupera una herramienta clave para mitigar las desigualdades que la pandemia profundiza. En tanto recurso escaso, la presencialidad debe distribuirse con un criterio de justicia que priorice a los estudiantes que más lo necesitan, a quienes han estado desconectados y desprotegidos en aislamiento”, dicen. También destacan que los planes deben ser “flexibles” y tener listos protocolos de cierre. La creatividad es otro factor determinante: “Hay que ensayar soluciones nuevas en relación al uso de los espacios y el tiempo escolar”. Y generar confianza: “La participación de la comunidad educativa en espacios de diálogo y definición de los planes es necesaria para favorecer la asistencia de los alumnos y el cumplimiento de los protocolos ante eventuales complicaciones”, concluye el informe.

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