Tras pagar 75 libras (unos 150 dólares), el usuario recibe una contraseña para acceder a la transmisión online del funeral, en vivo y en directo a través de una cámara ubicada en la capilla. Así, quienes no pueden presenciar los servicios fúnebres, al menos pueden verlos por la red.
"Para quienes lo necesitan, es un servicio muy importante. Significa que en lugar de quedar excluido, pueden al menos presenciarlo y ser una parte de la ceremonia mientras ésta tiene lugar", explicó Jeffrey a Reuters. Y añadió: "En un momento de estrés, es algo que puede aliviar el dolor". La empresa planea ofrecer el servicio a las funerarias de todo el país.
Algunas ya lo probaron: "Las familias han quedado absolutamente encantadas de poder compartir estos actos cuando no les era posible venir y asistir" aseguró David Powell, de la casa Henry Powell and Son en Southampton. Probaron el servicio en tres entierros, contó Powell, que fueron vistos desde Australia y Canadá, y argumentó que siguen siendo actos íntimos. "Es algo personal. Existe una contraseña para que la familia envíe a las personas que quieren seguirlo online", sostuvo.