La autopsia de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años que fue encontrada asesinada, reveló detalles de la extrema violencia que sufrió antes de morir. El cuerpo presentaba múltiples heridas punzocortantes, mutilaciones y signos de defensa. Además, los primeros resultados apuntan a que en el crimen habría participado más de una persona.
“Fue un acto de absoluto salvajismo”, sostuvo Sergio Briend, abogado de la familia, después de participar de una reunión con los fiscales y los especialistas forenses que les informaron los resultados del estudio. El letrado acompañó a los tres hijos de la víctima y a su nuera durante el encuentro, realizado en la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas de Esquina.
Según explicó, las lesiones estaban distribuidas en distintas zonas del cuerpo, entre ellas la cara, el cuello, el abdomen, los brazos y las piernas. Algunas fueron provocadas cuando Godoy todavía estaba con vida. El informe también identificó la amputación de la mano izquierda y otras mutilaciones.
Briend señaló: “La gravedad de los hallazgos sorprendió incluso a los profesionales que realizaron el estudio”.
“Para que el equipo médico forense diga que en tantos años de trabajo nunca tuvieron un hecho como este, imagínese los datos que nos han contado”, agregó.
Los investigadores sospechan que participaron varias personas y no descartan que haya sido torturada
Uno de los datos más relevantes de la autopsia es la presencia de lesiones defensivas en distintas partes del cuerpo. Para los investigadores, esas marcas indican que la docente intentó resistirse a sus agresores.
Al ser consultado sobre la posibilidad de que hayan intervenido varios atacantes, el abogado fue contundente: “Sí, efectivamente, se presume que fueron más de una persona”.
Tampoco descartó que Godoy haya sido sometida a torturas antes de morir. “No podemos anticipar eso. Tampoco, la verdad, descartarlo en este momento”, respondió Briend. Sobre la causa de muerte, indicó que se presume que fue consecuencia de las múltiples heridas punzocortantes.
En paralelo, la investigación avanza sobre el análisis de muestras biológicas y material genético que podrían aportar información para identificar a los responsables. El abogado también explicó que, por tratarse de la muerte violenta de una mujer, se deben aplicar los protocolos correspondientes para investigar un posible abuso sexual.
El avanzado estado de descomposición del cuerpo impidió determinar inicialmente si existió una agresión de ese tipo. Sin embargo, los peritos buscarán establecer la presencia de marcadores biológicos mediante técnicas específicas.
El hallazgo del cuerpo de Nancy Godoy y los cinco detenidos por el crimen
Nancy Godoy fue encontrada el miércoles 28 de octubre, después de permanecer 21 días desaparecida. Su cuerpo estaba semisumergido en un viejo potrero del paraje El Malezal, a unos 2,5 kilómetros de la Escuela Rural N° 626, donde trabajaba como directora suplente.
A pocos metros del lugar, los efectivos encontraron un bolso azul con pertenencias de la docente, entre ellas su teléfono celular. La mujer había sido vista por última vez el 7 de octubre y sus hijos realizaron la denuncia por desaparición ocho días después.
La causa está a cargo de los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, quienes sostienen como principal hipótesis que se trató de un femicidio. Hasta el momento hay cinco personas detenidas, todas bajo prisión preventiva.
Entre los acusados se encuentran Ireneo Felipe Zarza, capataz de la estancia El Curupí; Felipe Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas, imputados como coautores de femicidio; y Rosa Leguizamón, quien alojaba a Godoy durante sus jornadas laborales y está acusada como coautora de homicidio simple. También permanece detenido Ernesto Ezequiel Bordón, un peón rural imputado por falso testimonio.
LB / EM









