Archivo•Fernando Szereszevsky (36)

De vocero de Alberto Kohan a salvador de Charly García

Conozca el pasado político del manager del músico. Fotogalería.

13-10-2026 | 14:42

Cuando a principios de los '90 estaba al frente de los micrófonos de FMLa Tribu, Fernando Szereszevsky (36) nunca imaginó lo que el futuro ledeparaba, ni mucho menos que se codearía con figuras de la política y estrellas del rock and roll nacional,haciendo de su vida una síntesis perfecta entre el poder presidencial, la cultura y el espectáculo.Sin embargo, lo impesado ocurrió y el joven llegó a la cúspide del poder durante la décadamenemista y hoy ocupa un lugar envidiado por muchos: es el manager de Charly García.

La propuesta. Un día, cuando estaba en el edificio de la radio en Lambaré al 800,una casa que había funcionado como un hotel de inmigrantes, un amigo le llevó una propuesta quesonaba disparatada. "Me propone trabajar como prensa de un peso pesado del Gobierno", recuerda endiálogo con Perfil.com. "Como la radio era de una posición y militancia cultural de izquierda, meparecía algo difícil de entender ir a trabajar en el Gobierno", dice.

El peso pesado del menemismo era el todopoderoso secretario General de la presidencia Alberto Kohan. "Se dieron una seriede circunstancias y lo conocí a Kohan, que me cayó muybien, y ahí empecé, yo era muy chico, tenía 22 años". Szereszevsky aceptó ser vocero del político y despuésno hubo vuelta atrás. "Ahí empezó todo, comence atrabajar con figuras, pero por ahí Kohan y Charly son los másconocidos", afirma. Entre otros, el actual manager de Charly asesoró entemas de comunicación a figuras como el gobernador bonaerense Daniel Scioli, con el quetiene una gran amistad, y el historiador y escritor Pacho O' Donnel.

La foto Menem-Charly. En 1999,Menem ya se despedía del poder, ante el fracaso de su re-re-elección, cuando se sacó lamítica foto con Charly García en Olivos,tapa del diario Clarín y de amplísima repercusión pública.El joven vocero de Kohan fue el encargado degestionar el encuentro, sin saber que que ese encuentro volvería a imprimir un giro drástico einesperado en su vida.

-¿Fuiste el gestor de la foto entre Charly y Menem?
- En realidad el gestor fue el propio Menem, se habían conocido en una fiesta y los doshabían tenido como una buena onda. Él lo quiso conocer y bueno... Como yo siempre tuve un costadocultural y musical, fui el encargado de acercarlos.

-¿Que efecto tuvo esa foto?
- En su momento, mucha gente se enojó con Charly por haber idoa ver a Menem, pero la verdad de la cosa es tremendamente más simple: Menem estaba en el ocaso delpoder, estoy hablando de fines de 1999, no lo necesitaba a Charly para ningunacosa política, porque ya estaba saliendo de su mandato. Y por el lado de Charly, como es untransgresor, una persona que va diferente a todos, cuando todos se alejaban de Menem, él tomó uncamino inverso y dijo "¡Yo voy!".

El manager de García afirma quelo que pasó ahí, entre ellos dos, fue una "cosa fraternal muy mística" y enseguida se explaya en sudefinición: "Pegaron una onda muy importante, desde lo emocional, desde el cariño, desde las cosassimples; ninguno buscaba algo del otro, no había un rédito político en ninguno de los doslados".

"A Charly lo podíancondenar por la foto", advierte, pero "se generó en el llano algo que la gente no lo entiende, venada más que la foto", dice. Para Szereszevsky, hubo una suerte de choque de planetas:"Lo importante fue lo que pasó nivel humano de energía, se encontraron dos tipos de un altoperfil", grafica.

La era García. A raízde ese encuentro, el vocero de Kohan comenzó a forjar unabuena relación con Charly García. "Empecéhaciendo unas cosas para él y terminé siendo su manager.Siempre nos tuvimos mucho respeto, hasta en los momentos más difíciles conmigo se portó bien. Comoyo vengo de otro palo, nunca fui de esos que le decían todo que sí".

"Él te prueba mucho, quiere saber hasta dónde llega el otro, quizás por esa actitud que siempretuve con él, de tratar de buscar lo mejor para él, y no ser un alcahuete que siempre decía que sí,eso él lo valoró y durante muchos años, aún no trabajando con él, cuando tenía un problemacomplicado, sentimental, económico, siempre me llamó y mantuvimos el vínculo", describe.

El 10 de junio de 2008, cuando García estuvo alborde de la muerte por mezclar alcohol y ansiolítico en Mendoza, elmúsico atinó a decir "llámenlo aFernando" antes de ser internado. A partir de allí, nunca más se separaron. "Sentí uncompromiso moral. Yo lo quiero muchísimo, lo admiro, y ese compromiso me hizo estar desde ese díacon él, desde entonces no lo deje ni un sólo día".

Ese primer día, en la clínica, cuando García se debatíaentre la vida y la muerte, ambos hicieron un pacto. "Dijimos que había que salir de esto ydemostrarle a todo el mundo que él otra vez se podía sustentar; hicimos un pacto muy fuerte y hastael día de hoy se mantiene inalterable y eso nos mantiene muy unidos. A pesar de que en la primeraetapa era dura la lucha, porque las clínicas psiquiátricas son muy difíciles,ver lo que pasa adentro es complicado, eso nos unió mucho", relata.

- Charly te nombrócomo uno de sus salvadores, cómo lo tomaste...?
- Él es una persona muy sensible, pero que a veces le cuesta exteriorizar lo que siente. Nosólo que lo haya dicho públicamente, te diría que me importa más que haya me lo haya dicho enprivado. Todo me genera un compromiso de seguir a muerte con este proyecto.

Rock, política y los Nº1."Los tipos que son número uno tienen comportamientos parecidos", reflexiona Szereszevsky. "La cabeza de un número uno tienealgunas cosas que lo igualan, evidentemente la política y la música no son lo mismo pero la ligazónestá: tiene que ver con el poder, con lo que se genera en el otro", esgrime el manager.

- ¿Cuáles son las diferencias de trabajar con el político y una estrella de rock?
- Está claro que la política está visto con desprestigio en Argentina, a diferencia de unmúsico que es una cosa artística y querible.Desde ese punto de vista, la concepción es totalmente diferente. Puede sonar hasta que estar allado de un músico es mucho más fácil. A veces cuando trabajaba en política me decían: 'Ehhh... cómo vas a estartrabajando con políticos'", y ahora, trabajando con Charly, te dicen'¡Qué bueno!', es una diferencia enorme.

- ¿Y a nivel profesional?
- En lo profesional, son los dos de alto nivel, los dos tienen sus cosas, los dos necesitanun nivel de concentración, de estrategia y de trabajo enorme. Socialmente es mucho más atractivotrabajar en el rock o con un músico, como Charly García, porque tepone en un lugar más divertido. Pero a mí me gusta y es mi especialidad trabajar con números unos ydisfruto muchísimo. Disfruté mucho trabajar con Kohan, porque era muy chicoy aprendí muchísimo, y disfruto mucho de trabajar con Charly, no sólo porél, sino por cómo se dio esta última etapa y lo que se generó con lo que pasó. Eso me llena un pocode orgullo.

-¿Cómo está Charly hoy?
- Está cada día mejor, pensando cada vez mas en la música, porque cada vez va disminuyendo más la intensidad del tratamiento y eso lo conecta cada vezmás con la política, esta volviendo a componer, a pensar, a trabajar. Lo veo mejor que nunca, estádisfrutando de todo lo que le pasa.

- La ultima: ¿siguen hablando Menem y Charly?
- Durante toda la etapa de recuperación, Menem se preocupó mucho por él y lo llamó variasveces. Algunas veces hablaron y tienen buen vínculo. Quedo el cariño y el afecto. Cuando Menemestuvo enfermo, también Charly se preocupó para ver cómo estaba. No se ven, nitienen demasiada relación, pero quedó el cariño.

(*) de la redacción de Perfil.com

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